martes, 2 de octubre de 2012

La noche de las muertas vivientes y las hijas asesinas.

Un asesino como los demás (136)

Otro agente se encargaría del siguimiento a partir de ahora, hasta que el enemigo público número uno del pueblo español pusiese el culo en el asiento de low cost de un avión con destino a un aeropuerto europeo, a España, al barrio del Divino Pastor.
Pero esta era la idea de Don Angel Luis?... Aún pensaba que podía seguir "inédito" en su país?...


  Le gustaba el cochecito de su hija Conver y así se lo dijo cuando se subió a él por primera vez, recién desembarcado en el aeropuerto de Manchester. Era un precioso y clásico volkswagen de color rojo sangre.
Llegaron al parking y Conver abrió el maletero del vehículo. Sacó la maleta y se la plantó a sus pies en un gesto brusco. La mirada de Conversión Alegre era ahora un lanza-misiles de odio. Del maletero surgió otra figura amenazante, Encarnación Alegre, alargando el brazo derecho y señalando hacia él con la punta de un cuchillo bestial, tan grande como los que él usaba para acuchillar a las ancianas. Ambas mujeres le miraron con ojos luciferinos y le insultaron: "Mal padre!... Hijo de puta!... Asesino!..." Encarni dio un salto con la intención de clavarle el acero y Conver gritó: "Córtale el cuello!" Retrocedió en un acto reflejo buscando la salvación. Giró para dirigirse a la salida del parking, pero otros dos personajes demoniacos le cerraban el paso: Doña Purificación Castro y la asesina Ponciana Arteta, ambas armadas con sendos cuchillos de carnicero. Escuchó la detonación de una pistola y una bala silvó cerca de su cabeza. Allí estaba la terrorista Cat Woman afinando la puntería. "Gora Euskadi Askatuta, hijo de puta!", le gritó en un perfecto castellano cervantino. Sobre su cabeza se oyeron unas risas siniestras. Alzó la vista y se encontró en sendos trapecios a las Hermanas Aguilas Imperiales. Encarni aprovechó su descuido para clavarle repetidas veces el cuchillo en el estómago, mientras Conver le decía: "Me tienes que contar muchas cosas, asesino, que estás hecho tú un buen asesino, ja, ja, ja!" Eran heridas mortales de necesitad. Sintió que empezaba a desangrarse y se apoderó de su razón un terror infinito. Aún le llegaban lejanas las carcajadas de Conver: "Ja, ja, ja, ja...!" Escuchó la sirena de una ambulancia...




Despertó en la cama de un hospital. A su lado le miraba una guapísima enfermera, una auténtica hermosura rubia que le recordaba muchísimo a alguien. Se respiraba paz en el ambiente. El era el único paciente en una espaciosa y bien iluminada sala. Y la enfermera empezó a desnudarse ante sus ojos atónitos, despojándose del uniforme y de la sugestiva lencería íntima rosita, y lo hacía con movimientos superexcitantes de estrella porno.

  ( Esto no se lo esperaba Don Angel Luis ni en sueños, aunque ya le había ocurrido otra vez)

 Y más atónito quedó cuando ella se metió en su cama y le abrazó apasionadamente.
"Me está pasando esto?" - Se pregunto estremecido de gozo mientras los recios pechos y los muslos de la fémina asaltante se aplastaban contra su cuerpo y ambas lenguas se restregaban ...
"Te voy a follar vivo, pijo!"
Y el mostruo le clavó las uñas en la espalda provocándole un dolor tremendo y varios regueros de sangre. Era ella, la vieja murciana zarrapastrosa!... En este aborto de mujer se había transformado la bellísima noruega de la cruz a cuestas, porque ahora ya recordaba que la enfermera guapísima era la beata nórdica. Le mordió en el cuello y le estrujó los testículos.
"Arrrgggg...!, Socorro...!"
Y entonces se despertó de verdad. En los primeros momentos no recordó en donde estaba. Al fin le vino a la memoria que esto era el bed and breakfast a donde le había enviado el hombre que conoció en el café la tarde anterior. ( Establecimiento que ofrece cama y desayuno, "bed and breakfast", a precios inferiores a los de un hotel )


   Pensó que el motivo de su pesadilla pudo estar originado por un pensamiento que le asaltó antes de dormirse: El hombre tan atento del café en ningún momento le preguntó porque se encontraba tan perdido. Hubiese sido lo más lógico que se interesase por la razón de su "aislamiento" en Manchester. Se reprochó a sí mismo el no haber pensado en ello cuando tenía al individuo a su lado. Sí, había algo que no encajaba, la excesiva amabilidad del sujeto, su deseo de ayudar a toda costa, el trato cordial sin hacerle ninguna pregunta sobre su vida... Se le pasaron por la cabeza dos palabras: "repatriación" y "policía". No, no, era absurdo, imposible que le repatriasen sin estar reclamado por la Justicia. Además, ya se iba a "autorepatriar" el mismo. "A veces tengo ideas de cine, coño!" Era una gilipollez pensar que a la poli española se le hubiese ocurrido enviar a un "Churriguera"a Inglaterra como si el fuese un Luis Roldán  en Laos o un Dioni en Brasil. Además, aquel poli tenía acento inglés. Bueno, también podía fantasear con la idea de que era un poli de Scotland Yard que sólo pretendía confirmar su regreso a España. "Je, je, demasiado películero todo!"

   ( Luis Roldán y El Dioni, dos ilustres fugitivos y dos maneras distintas de pensar: El Dioni es partidario de la peluca y Don Roldán no tiene inconveniente en mostrar su lustrosa calva)


( Continuará )

10 comentarios:

  1. ¿Pero qué cenó este hombre en la Perfida Albión? Vale que la comida inglesa no es para tirar cohetes, pero no sabía que hace el mismo efecto que los contundentes platos de nuestros pueblos.

    Por cierto, Roldán, además de mostrarnos la calva, nos enseñó sus gayumbos blancos con corazones rojos si no recuerdo mal, ¡juas!

    Que tenga buen día. Aquí soleado.

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  2. Sí, en Interviu salieron aquellos fotos, las más famosas después de las de Franco entubado y el despelote de Lola Flores.
    Me pilla terminando la clase de "computer" en el cole. De aquí para casa en un momentito.
    No es que cenase un botillo del Bierzo precisamente, pero debe tratarse de que a los sicópatas también les remuerde la conciencia a veces.
    Jo, no me diga cosas como que está soleado el día, que me enfado, je, je!

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    1. Pues no será a la psicópata que yo conozco, que anda locatis perdida -como de costumbre, pero más- y ha obligado a una nueva comentarista de mi blog a poner el candado (moderación) por no poder soportar mas sus multinicks pegando sus cagarrutas más deprisa de lo que la chica tarda en borrarlas.

      Vale, a partir de ahora en Barcelona estará el cielo encapotado, ¡juas juas!

      Por cierto, se me olvidó comentar ahí abajo, donde usted me dice que en caso de hacer de este relato un libro (que ya sé que no quiere), no tendría un puesto de honor en mi biblioteca, sino de horror.
      Pues mire usted, que me estoy divirtiendo con lo suyo muchísimo más que con el Cruasán aquel. ¡Ni punto de comparación!
      Y no soy pelota, que no tengo nada que ganar.
      Bueeenooo... vale, me podría usted dejar en herencia sus borradores y... ¡Juas juas juas!

      Hasta mañana. Aquí con la persiana bajada, o sea, que no hay sol por ninguna parte porque es de noche ;D

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  3. Me encanta!! Cada vez, se lia todo, más y mejor.

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  4. Coño, tampoco es eso, a ver si ahora además de ser un "país independiente" no va a lucir el sol, je, je!
    Haga usted con mis textos lo que quiera, a lo mejor se le da mejor que a mi la "aventura editorial" y se lo publican. Me da una comisioncilla, y si lo va adaptar para un libro lo firmamos a medias. Lo digo en serio, si quiere se lo firmo, pero no creo que haga falta porque esto no está registrado en ningún lado ni aparece junto a los textos mi nombre auténtico. Así que haga usted lo que quiera.
    Bienvenida al miércoles!... (Yo ahora me voy al centro de salud con un botecito lleno de pis, je, je, nota escatológica light)

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    1. No está mal, tengo su permiso para hacer lo que quiera con sus textos... Pues que sepa que si consigo salir de esta debilidad crónica que me tiene planchada por tener más heridas que un espartano de los 300, el autor será usted y sólo usted.
      En todo caso, la "comisioncilla" sería para mí por el trabajo de atreverme a intentarlo ;D
      Don Boni, todo se puede probar fácilmente, de enlace en enlace, no lo olvide.

      Yo me voy a comprar El Jueves, que hoy todavía no he salido de casa. No sé qué será más escatológico ligth, ¡juas!

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    2. De vuelta aquí para soltar otra de mis anécdotas que a usted le gustan.

      Directa al quiosco. Gente delante, esperando. Miro y remiro todas las publicaciones, pero sin ver un boniato por el ojo a la virule. El quiosquero me reconoce y me señala desde lo lejos a mi izquierda. Coño, tenía la revista delante de los morros y no la vi. ¡El último ejemplar! y eso en su día de inicio, el miércoles.
      Me apresuro a ponérmela bajo el brazo y rebusco en el monedero porque no son los 2,50 habituales que ya llevaba en la mano, pues está plastificada con otro ejemplar. Coñazos. Son publicaciones antiguas y te las tienes que tragar tanto si quieres como si no. Vaya mantas.

      Al estanco, que no me falte la droga legal... De allí al súper y... Un cabreo de tres pares en la caja.
      Hay una cajera nueva, sudaméricana por sus rasgos indios, pero más tonta que un polo de agua, pues hace un par de días que lo vengo constatando, venga crear una cola interminable porque no atina con las teclas y acaba pidiendo ayuda a una compañera o al encargado.
      En realidad, allí, en ese súper, todos son sudaméricanos, encargado incluido. Sólo hay una española. Una sola.

      En fin, paciencia santa. Después de esperar que al sudaca que me precedía le aceptarán unos cuantos vales de descuento que al parecer no estaban muy claros (yo tiro a la basura los que me dan porque son de productos que no interesan a quien sabe lo que compra, vamos, lo que se quieren quitar de encima y tiene escasa o nula calidad).

      Pues señor, que me tocó el turno y pedi una botella de ron Bacardí porque no la puedes coger, las cosas caras están en una vitrina cerrada con llave.
      La india se lo pidió al indio encargado y éste, en vez de traerlo a la caja, agitaba la botella desde allí a lo lejos. Tuve que ir a mirar y no sólo eso, decirle que la bajase, porque el burro ese sólo me enseñaba el culo de la botella, como si fuera una maza. Dije que sí al ver por fin la botella, que era eso lo que quería.

      El esperpento fue cuando la india cajera pasó el artículo por el código de barras y me preguntó no sé que. Yo alucinaba. Vamos a ver, pido un artículo y estoy dispuesta a pagarlo, no pregunto su precio, pues esto es lo que me decía según constaté a continuación, al tener la suerte de que una vecina estuviera detrás de mí y también una cajera -sudaméricana, sí, pero que me conocía bien- en ese momento cliente, las cuales me ayudaron a entender lo que los indios de las narices decían.

      Fastidia encontrarte con inútiles incapaces de, no sólo hacer su trabajo, sino de tratar con los clientes.
      Luego me tachan de racista, cuando sólo hago constar su inutilidad. En esa empresa he dado el currículo de mi hijo, pero sólo hay indios, a él no lo han llamado nunca.

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    3. Jo, vaya película "de indios" que me acaba de contar usted!... Hay que reconocer que se hace difícil su relación con la empleada Pocahontas, je, je!... Paciencia, Doña Leona, a mucha gente le cuesta integrarse. Aquí en England no tendría usted este tipo de problemas porque la Gran Bretaña ha asimilado a gente de todo el mundo desde los tiempos de la Reina Victoria. Están perfectamente integrados desde hace varias generaciones. Mi médico, por ejemplo, es un judio de los de la "kipa", el casquete ese en la cabeza. Entre los oftalmólogos que suelen atenderme hay varios orientales. Conductores de taxis y autobuses los hay a porrillo con turbante y barba. Y en mi clase de inglés la mayoría son iranies. España se encuentra en el atolladero de una crisis galopante y una emigración que está más asustada que la población nativa, y eso suele llevar a situaciones chungas a veces.
      Buen día!

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  5. Gracias, señor de El Periódico y amiga Idominguez62!!

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