sábado, 8 de septiembre de 2012

Valdeminguilla perseguidor

Un asesino como los demás (118)



Los jovencitos coreaban gozosísimos: "Po-li-cia-el-que-no-vote!... Po-li-cia-el-que-no-vo-te!"
Y fue entonces cuando le vio. El corazón de Valdeminguilla dio un brinco dentro de su pecho raquítico y luego siguió brincando un rato. Era él!...
Y se lanzó emocionado en desenfrenada persecución del chiquillo ante el asombro de la agente Cabruñana.
Los zagalillos corrían que se las pelaban esquivando tocones, bancos, arbolillos, ciclistas, patinadores, mamás con cochecitos de bebés... Valdeminguilla no había corrido tanto desde que una vaquilla se fijó en él en las fiestas de su pueblo.
Al llegar a la salida del parque las criaturas tomaron direcciones distintas, pero el policía heróico sabía muy bien cual era su objetivo y a por él iba disparado. Su reputación, el reconocimiento de sus superiores, el final de una carrera criminal... dependían de que él le echase el guante a aquel mocoso.

El globero globofléxico y su colega de las pompas de jabón alucinaron al ver a un policía corriendo detrás de un niño. Alucinaron sobre todo porque ellos también eran policías y les resultó bochornosa aquella imagen, incluso cuando se percataron de que el policía era el abstracto Valdeminguilla. Sotillos y Fernández dejaron pasar al niño y le cortaron el paso a Valdeminguilla.

  ( Una imagen parecida a esta tenía como protagonistas a Valdeminguilla y Manolín, dos personajes un tanto especiales que dan brillo y esplendor a tan estrambótica historia. Ambos son capaces de las "proezas" más inverosímiles )

- Pero qué coño haces, tío?!... No ves que es un niño?!... - Protestó furioso Fernández.
Valdeminguilla se había quedado sin aliento para hablar, pero intentaba decirles por gestos que le dejasen continuar la persecución. Vano empeño, pues Fernández le tenía agarrado y no le soltaba.
- Tío, pareces un munipa persiguiendo a un golfillo, te has vuelto majara?! - Inquirió Sotillos. ("Más majara de lo que ya estabas", pensó para sus adentros)
- El asesino, el asesino... - Balbució por fin Valdeminguilla, ahora desolado porque el rapaz ya había desaparecido de su vista. El nieto del asesino ya se había esfumado. - Compañeros... - Por fin pudo hablar - ahora sois vosotros los que la habeis pifiado. Ese niño nos podría haber llevado hasta el asesino en serie porque es el nieto del asesino. Ese niño y una niña iban con el asesino cuando nos topamos con ellos, la agente Calvo y yo, en la puerta del Colegio Comandante Che Guevara.
Sotillos y Fernández se miraron durante varios segundos, mudos por el asombro. Cabruñana acababa de llegar y seguía alucinando, por si no hubiese alucinado lo suficiente con la persución de Valdeminguilla. "Qué hacen Sotillos y Fernández con los globitos y las pompas de jabón?... El niño al que perseguía Valdeminguilla es el nieto del asesino en serie?... Jolines, qué emocionante es este oficio!"
- Bien, recapitulemos. - Dijo Sotillos adoptando un aire de enterado o intentando emular al Super Jefe. - Punto uno: Hemos perdido de vista a Doña Purificación y a Guarromán. Bueno, es igual, ahora le llamo por el móvil a Guarromán. Punto dos: La policía ha hecho el panoli durante mucho tiempo y los culpables de todo sois Calvo y tú, Valdeminguilla. Desde el momento en que tuvimos una imagen del asesino, vosotros ya pudisteis relacionarlo con ese niño. Sólo habría hecho falta iedentificar al niño y de esa forma hubiésemos llegado al asesino en un instante, no esperando encontrárnoslo de casualidad en un parque. Por qué no hablasteis nunca del niño y el colegio, joder?!... Si el niño estudia en ese colegio, no puede ser difícil localizar al abuelo, digo yo!
Valdeminguilla calló ante la que le estaba cayendo, pero tenía un ligero recuerdo de que sí se había hablado del asesino con sus nietos en el colegio. Si o no?... No lo tenía muy claro.

  El avión de Easy Jet tomó carrerilla por la pista de despegue y en pocos segundos alzó el morro apuntando al cielo. Don Angel Luis vio por la ventanilla como se empequeñecían las instalaciones del aeropuerto mientras el aparato efectuaba un giro de 180 grados apuntando con el ala izquierda a tierra, sin dejar de elevarse, y después se minimizó la ciudad entera.
"Volar es fantástico, qué sensación más poderosa!" - Pensó entusiasmado el gran asesino en tierra y moderno Icaro de low cost.

( Continuará )

jueves, 6 de septiembre de 2012

Los niños más malos del mundo

Un asesino como los demás (117)

Sor Auxiliadora le consiguió al padre Glorialdo una sotana más presentable. El viejo ministro del Señor se empeñaba en vestir sotana en el apartamento en donde estaba recluído, a pesar de los calores estivales. Pero la solidaria monjita estaba ahora más preocupada por Crescenciano Cano. Al esquizofrénico le había dado por decir que quería matar mujeres.
Comenzó la lenta recuperación de Rompetechos tras el accidente sufrido "en acto de servicio" Policías uniformados vigilaban día y noche la puerta de su habitación en el hospital, esperando el momento de poder llevárselo a prisión.
Flabio Oriñón aleccionaba a Doña Purita para que se centrase en los asuntos principales de la entrevista: "incopetencia policial" y "descripción del asesino" A la audiencia de ese programa había que evitarle lo de la secta apocalíptica, la cantante Goyi, la gata Bimba, Bertín Osborne y Cañita Brava. Debería ceñirse a las preguntas del cuestionario. El maestro Oriñón pensaba dar el campanazo con su talk show policial y deseaba que todo saliese perfecto. 

    ( Bertín Osborne y Cañita Brava, dos ídolos de multitudes con los que tuvo el honor de encontrarse Doña Purita en los pasillos de Tele 10 )

Felisa Calvo y Pelayo salieron de su crisis, o de la crisis de Felisa, y volvieron a hacer el amor con frenesí y profusión de orgasmos. La policía gorda había recuperado la confianza en sí misma tras pararle los pies al periodista cabrón, pero aún se sentía cohibida ante la presencia del inspector Molina, al cual procuraba evitar para que este no notase su azoramiento.
Florencio Cabello atravesaba una malísima racha. La crisis golpeaba con mayor dureza a los buscavidas de la calle. Así que decidió cambiar de aires. Se metió en un autobús por el módico precio de 30 euros y dio con sus huesos, mudas, calcetines y maquillajes en las playas del litoral murciano. Aún quedaba un mes de veraneo y, si el negocio empezaba a flojear en las playas, probaría suerte en las capitales murciana y alicantina. Y, para distanciarse aún más de recuerdo de Felisa, cambió su personaje de vaquero por uno de indio.

  ( Playa del Puerto de Mazarrón, frutícola y turístico pueblo murciano, lugar en donde el atormentado Florencio Cabello trata de olvidar a la voluble Felisa Calvo haciendo el indio para los veraneantes madrileños y guiris. En la segunda fotografía: Florencio en su recreación de un temible jefe indio de la tribu Chiricagua )




Las maldades de Manolín y "El Tordo" y la profesionalidad de Cabruñana y Valdeminguilla.

Manolín y su colega de correrías "El Tordo" (Tenía tal apodo porque se ajustaba al dicho que define a este pájaro. "Tordo: la cabeza pequeña y el culo gordo") estaban disfrutando de una feliz tarde de travesuras de primer grado. Su campo de operaciones era el Parque Público Virgen Santísima del Escorial. Escondidos tras los arbustos les lanzaron bolsas infladas con agua a las parejas que retozaban en la hierba; tiraron piedras a un quiosco de helados y le empujaron a un anciano contra el seto en donde estaba meando. Y ahora se dedicaban a hacer rabiar a un ciego. El pobre ciego blasfemaba y se revolvía contra los malditos renacuajos intentando atizarles con el bastón, mientras los pequeños hijos de puta le daban latigazos en las piernas con una rama, le escupían y se partían de risa.
Varias personas se detuvieron a recriminarles su conducta y no tuvieron más remedio que batirse en retirada, aunque no se fueron muy lejos por si la situación les volvía a ser propicia.
Y entonces apareció el Séptimo de Caballería, mejor dicho: una pareja de la policia nacional en patrullaje andarín, los agentes Victorio Valdeminguilla y Felipa Cabruñana.
- Ustedes siempre llegan tarde! - Les increpó una señora con semblante de estar muy dolida.
- Cómo, está aquí la policia?!... - Exclamó el ciego con rabia incontenible - Vienen a detenerme hoy también?! - Y se dirigió en voz muy alta y cabreada al público presente - Ayer me atropelló una bicicleta, me pegó una tia loca y me llevaron detenido para interrogarme. No hay derecho!... Ustedes son de la Gestapo, nazis, más que nazis!
- Cálmese, caballero. - Le dijo la agente Cabruñana al ciego sufridor utilizando su mejor tono profesional.
- Que me calme?!... Que me calme?!... Me cago en el gobierno y en la puta policía!... Venga, deténganme otra vez!
- Disuélvanse, por favor! - Pidió con cortesía y firmeza policial el agente Valdeminguilla, pero sólo consiguió provocar unas cuantas carcajadas del respetable.
Unos jovenzuelos litroneros corearon: "Yo-tam-bién-soy-el-ciego!... Yo-tam-bién-soy-el-cie-go!"
Valdeminguilla era tan risible como Cabruñana. El uno delgadísimo y con cara de memo y la otra bajita, menudita y con rostro ratonil. De Cabruñana solían decir que era "chupadilla y gafosa" o bien "pitufa cuatro ojos" La gente es muy mala y el corporativismo se toma estas libertades. Pero ambos eran ejemplares en su afán de servicio.
- Pedimos refuerzos, compañera? - Preguntó por lo bajinis Valdeminguilla.
- No, mejor nos vamos yendo discretamente, el agredido rechaza nuestra ayuda - Contestó Cabruñana con mejor criterio.
E iniciaron un mutis decoroso mientras el ciego gritaba: "Quién es el jefe de la policía, Himmler o el sheriff de Coslada?" Y los jovencitos coreaban gozosísimos: "Po-li-cia-el-que-no-vo-te!... Po-li-cia-el-que-no-vo-te!"
Y fue entonces cuando le vio. El corazón de Valdeminguilla dio un brinco dentro de su pecho raquítico y luego siguió brincando todo el rato. Era él!...
Y se lanzó emocionado en desenfrenada persecución del chiquillo ante el asombro de la agente Cabruñana.

( Continuará )

miércoles, 5 de septiembre de 2012

La vida sigue igual

Un asesino como los demás (116)

  El mes de Agosto se fue dejándonos ciertos alegrías en los cielos y tristezas en la Tierra. El artefacto de la NASA llamado "Curiosity" se posaba en suelo marciano e iniciaba su labor exploradora fotográfica. Sacaba más fotos por minuto que un turista japonés.
Un icono de la carrera espacial, el Cristobal Colón de nuestra época, Neil Armstrong, el hombre que pisó el rostro de la diosa Selene en el Mar de la Tranquilidad, fallecía rodeado de frases admirativas de unos y otros, menos de los ignorantones negacionistas de siempre. "El mayor héroe de todos los tiempos", dijo el presidente Obama.
Don Barack andaba enfrascado en su lucha por la reelección presidencial, en pugna con el creacionista y muy conservador Don Mitt Romney, un tipo sin carisma pero con Clint Eastwood a sus órdenes.

    

( Don Barack Obama y Don Mitt Romney. Quién será el próximo inquilino de la Casa Blanca famosa? )

"El mayor delincuente de guante blanco de todos los tiempos" Este podría ser el pensamiento del señor juez instructor del Caso Urdangarín. Dicho magistrado no daba a basto en destapar negocios ilegales del ex balonmanista y yernísimo más mediático y corrupto de la España super golfa, dejando en pañales a especialistas del choriceo como Ruiz Mateos, Cachuli, Roca, Correa, Roldán o Juan Guerra.
Las naves Voyager abandonaban el sistema solar en su viaje a ninguna parte, como los cómicos sin rumbo y sin horizonte definido.
Las Pussy Riots abandonaban Rusia (las no pilladas por la policía) pero amenazaban con más acciones contra el amigo de Bachar El Asad, el hijo de puta Putin. Y el nazi sirio insistía en su "solución final" de masacrar a su pueblo ante la "impotencia" de las muy democráticas democracias.

    

( Así esta el mundo, pero aún puede estar peor, no perdamos las esperanzas )


El "mundo abertzale" se solidarizaba con el carcelero de Ortega Lara y asesino a sangre fría de varias personas. El patético etarra, viejo y canceroso, se dejaba fotografiar en una ventana con rejas, luciendo barba de ayatolá y mirada de loco por la causa. El muy hijo de puta se sentía un glorioso gudari.
La liga futbolera comenzaba con triunfos clamorosos del Gran Barça y fracasos estrepitosos del doliente Real Madrid.
El telescopio en órbita Kepler descubría un sistema planetario con dos planetas girando alrededor de dos estrellas. (Y este fenómeno galáctico sucede en la Constelación del Cisne, a 4.900 añs luz de la Tierra, osea, a la vuelta de la esquina)

   

( Bachar El Asad, Putin y Bolinaga, tres candidatos al Premio Nobel de la Paz. A lado de estos tres fenómenos humanos, Ruiz Mateos y El Solitario son monjitas de la caridad)


Don Angel Luis llevaba una temporada sin dejarse ver con sus nietos por la calle. Lo de que "el asesino se pasea con sus dos nietecitos" había chirriado mucho en la voz de la vieja odiosa y fastidiosa. De cara a Encarni se inventó que le dolía mucho la rodilla y que el médico le había recomendado que guardase reposo. Encarni no lo sintió por los niños porque Manolín ya se pensaba mayor para ir de la mano de su abuelo y había empezado a pandillear con su amiguitos o a hacer fechorías por su cuenta, y Encarnita andaba ultimamente enmadrada y deseosa de ayudar a su madre en las tareas caseras.
Don Angel Luis tenía unas ganas enormes de matar, pero el ambiente estaba demasiado enrarecido, así que no le quedaba más remedio que aguantarse.
Y mientras planeaba otro viajecito para evadirse temporalmente de un barrio y una ciudad que "le tenía ganas", alguien planeaba hacerle una visita con la intención de charlar un ratillo.

( Continuará )

martes, 4 de septiembre de 2012

Rompetechos en el Cielo.

Un asesino como los demás (115)

- Volverá a antena con un programa especial dedicado a usted y al asesino de ancianas. Usted será la estrella de esa noche, Doña Purificación.
- Llámeme Doña Purita. Uy, cuando se lo cuente a mi amiga Teresita!
- Pues a su amiga Teresita la invitaremos a que asista como público, qué le parece?
- Genial, me parece genial, muchísimas gracias de parte de Teresita, Don Flabio!... Pues como le decía, la chica rubia que canta eso de "Tengo un novio muy plasta que está forrado de pasta", que en el programa de la semana pasada fue la que recibió más votos, pues es sobrina nieta de mi difunta amiga Goyita, y esta chica se llama María José, pero actúa con el nombre artístico de "Goyi" en homenaje a su tía abuela Goyita. A que es un detalle muy hermoso, señor Oriñón?... Pues yo, una vez, me encontré por los pasillos de Tele 10 a Cañita Brava y a Bertín Osborne. Son dos estilos muy diferentes, verdad?




A Don Angel Luis le impactó un suceso que vivió en directo. Una mujer muy mayor avanzaba torpemente en su bicicleta por la calzada cuando se abrió el semáforo para los peatones. La mujer siguió rodando y arrolló a un ciego. El ciego, tras el consiguiente susto y quejándose del dolor, empezó a dar palos de ciego con su bastoncillo en dirección a la voz de la ciclista, y la ciclista no tuvo la picardía de callarse, lo cual hubiese despistado al ciego, pues todo el mundo sabe, incluído Valdeminguilla, que los ciegos no ven. La mujer agarró con fuerza el bastón del ciego y se lo arrancó de las manos, y ante la sorpresa de los mirones pasivos, entre ellos Don Angel Luis con baraba postiza, turbante, túnica, babuchas y un Corán en la mano, le atizó varios bastonazos al pobre ciego que por poco lo descalabra allí mismo, y al retroceder asustado tropezó con la bicicleta, que estaba tirada en el suelo desde el momento del accidente, y casi se desnuca el infeliz. Y entonces sucedió lo inverosimil. Pararon dos coches K de la polícía y se bajaron rapidamente cuatro agentes de paisano, los cuales esposaron al ciego, le leyeron sus derechos a la velocidad de la luz y se lo llevaron detenido.


  ( Oh, qué es esto?! )

La poderosa mano negra de la Muerte se posó en el hospital en donde estaban ingresados los tres heridos del alunizaje en la peletería. Es muy normal que La Parca visite hospitales, asilos y países pobres. Se llevó a Leonardo Carretero, "El Chepa", y a Urbano del Campo, "El Mosca" Pero un tercer hombre se aferraba a la vida con toda la ilusión de su alma. Bernardino Miranda Orejón, "Rompetechos" quería vivir a toda costa para seguir conduciendo coches guapos y potentes. Y algo increiblemente asombroso, increible por lo fantástico, sucedió en un brevísimo espacio de tiempo terrenal. Jamás podría perdonármelo si omitiese este glorioso pasaje de la vida de Rompetechos a mis cinco respetabilísimos lectores, pues de "glorioso" puede calificarse el hecho al haberse visto en la Gloria nuestro querido héroe marginal.

    

El espíritu de Rompetechos flotó sobre su cama en la UCI contemplándose a sí mismo en toda su fealdad y recreándose en lo estropeado que había quedado tras el accidente. Escuchó la voz de un médico que le decía a otro:
- Menudo artista!..., este no se muere porque asusta a la Muerte.
Respondió el segundo galenno:
- Dios no le ha dado belleza ni sentido común. A mí, la verdad, me dan pena este tipo de personas.
De pronto se vio sentado en un coche de Fórmula 1. El motor rugía y el público le aclamaba:
"Rompetechos!, Rompetechos!, Rompetechos!..."
El juez de la carrera dio la orden de salida y...
"Ziuuuuuummmmm...!!! Salió disparado en busca del triunfo apoteósico.
  En pocos minutos la máquina se puso en 300 kilómetros por hora. Pero sucedió algo fantástico. La pista del circuito le llevaba directamente hacia una boca negra. Al final de aquella larga recta se distinguía la entrada de un tunel. No tenía otra salida!... Rompetechos vio acercarse la boca negra a una velocidad vertiginosa, directa al morro de su super bólido... No deceleraría, no, jamás!... No se pararía jamás de los jamases!... Ni un peregrino deshace el camino andado ni un piloto de Fórmula 1 se detiene en su camino hacia la Gloria!
- Viva la República! - Gritó al entrar en la oscuridad del tunel. No veía nada ni sabía hacia dónde mover el volante, pero sentía que la máquina seguía rodando a velocidad de infarto fulminante, de tumba abierta del todo, de carrera infernal de Fórmula Infierno! Y en eso que... "Oh, Oh, Oh!.." Al final del tunel vio una luz blanca distinta, extraña... Una luz de un blanco blanquísimo resplandeciente, algo que nunca había visto ni percibido en su vida. Y entonces sintió una gran paz interior y ya no sintió el motor. Y en aquella dimensión infinitamente luminosa le recibieron unos ángeles que le sonreían y le amaban muy espiritualmente. "Te amamos, te amamos, Rompetechos!" Les oía y no les oía porque todo era por telepatía.
También se encontró por allí con El Chepa y El Mosca, igualmente radiantes y telepáticos. Y un coro de ángeles le condujo hasta el trono en donde estaba sentado un venerable anciano de barba blanca y mirada dulcísima.
"Parece que es San Pedro aunque se da un aire a Santa Claus" - pensó Rompetechos. Y el anciano le habló tiernamente, pero cortándole el buen rollito.
- Tengo que darte una mala noticia, Rompe, el Señor ha decidido que aún no ha llegado tu hora divina. Debes volver a tu envoltura carnal y seguir viviendo en esa complicada dimensión en la que las almas permanecen mezcladas con la asquerosita materia. Lo siento, tronco!

- Dios no le ha dado belleza ni sentido común. A mí, la verdad, me dan pena este tipo de personas.
- Mira, mira, está abriendo los ojos!... Qué te he dicho?, este hombre todavía tiene que dar mucha guerra.
- Sí, sobre todo a la policía, je, je!

( Continuará )

"Cuando empiezo un cuento no sé a dónde me van a llevar las frases. No tengo en mente ningún tema ni sigo ningún plan" (Don DeLillo, escritor)


lunes, 3 de septiembre de 2012

Doña Purita camino del estrellato

Un asesino como los demás (114)

Supuso que la señora aquella, la superviviente del asesino en serie, sería más comunicativa que la agente Felisa Calvo, aunque las referencias que tenía de ella no la inspiraban demasiada confianza. La tal Purificación Castro estaba integrada en una secta apocalíptica, una más de las que anunciaban el fin del mundo para el próximo 21 de Diciembre.

  

Confirmó también que disponía de escolta desde hacía unas pocas semanas. (Recordó que la escritora lo había dicho el día de la rueda de prensa y por eso decidió comprobarlo) Absolutamente inaudito, la policía pensaba que lo más fácil era que el asesino volviese a atacar a aquella mujer. Es decir, tenían muy pocas o ninguna esperanza de atrapar al mostruo antes de que ensangrentase nuevamente su cuchillo. La situación era demencial.
Detuvo el coche y la observó avanzar por la calle mientras tiraba del carrito de la compra. La seguía un gorilón de respetable estatura. No era un buen momento para exponerse a las miradas de la gente y el mal humor del adefesio gigante. La mala fama que le habían creado a raiz de la muerte de la escritora, aún flotaba en el ambiente. Su acercamiento a la señora Purificación debía ser cauteloso. La llamó a su número de móvil.
 

Doña Purita se internó por una calle peatonal, así que se quedó sin ver su rostro mientras hablaban.
- Dime, Teresita.
- Buen día, Doña Purificación, soy el periodista Flabio Oriñón. Qué tal está usted?
- Pues sí, debe ser usted otra persona porque su voz no se parece en nada a la de Teresita. Me llama de la agencia de televisión?
- Eh... "A qué se referirá?" Pues no, pero soy un hombre de televisión, hago reportajes y entrevisto a los famosos.
- A mi también me han entrevistado en la tele, sabe usted?, he sido "un poco famosa" como dice mi amiga Teresita.
- Lo sé, lo sé y...
- Y ahora estamos apuntadas a una agencia para ir de público a los programas que nos gustan. A mi me apetece ir a "Noche de Triunfadores". La chica rubia que canta eso de...
- Doña Purificación, por favor, me permite que la diga algo?
- Dígame usted, señor.
- Usted se merece algo más que estar de público en los programas. Usted tiene una historia muy importante que contar.
- Ya, lo del asesino, pues claro, pero ya lo conté unas cuantas veces, hasta que se cansaron de escucharme. Ya sabe usted, la gente me tomó por loca, pero cuando la policía se convenció de que yo decía la verdad, cambiaron las cosas. Y ese hombre intentó matarme otra vez, pero se equivocó y mató a mi amiga Goyita, que Dios la tenga en su Gloria a la pobrecilla. (Ver capítulos 75 y 76)
- Lo sé todo, Doña Purificación, por eso quiero hacerle una gran entrevista. A usted han intentado matarla dos veces y la policía no encuentra al asesino. Qué opinión le merece la policía, Doña Purificación?
- A mi?... Uy, pues que son unos cenutrios! Bueno, por lo menos ahora tengo un escolta y es un buen hombre.
Guarromán inclinó un poquito su altitud al entender que estaban hablando de él. Doña Purita bajó el tono de voz y se encogió un poquito. Oriñón estaba feliz tras comprobar que la testigo del asesino no estaba afectada de la fobia popular "anti Oriñón"
- Ya, pues todo eso me encantaría que me lo contase usted en mi programa televisivo "Usted es importante" Ha visto alguna vez "Usted es importante"
- Uy, muchísimas veces!... Anda, pues claro, usted es... ay, no me acuerdo ahora del nombre.
- Flabio Oriñón, ya se lo he dicho.
- Ay, claro, por eso me sonaba a mi de algo. Pero hace mucho que no ponen "Usted es importante"
- Volverá a antena con un programa especial dedicado a usted y al asesino de ancianas. Usted será la estrella de esa noche, Doña Purificación.
- Llámeme Doña Purita. Uy, cuando se lo cuente a mi amiga Teresita!

( Continuará )



sábado, 1 de septiembre de 2012

Felisa la incorruptible.

Un asesino como los demás (113)

  Mientras le escuchaba, tras reponerse de la sorpresa por tal llamada, en su mente se proyectó la cara de aquel individuo maleducado, del cretino que no dudó en hacer pasar un mal rato a la escritora María Cristina Peñaranda q.e.p.d. Aquella pobre mujer, que era una mujer anciana, no tenía derecho a recibir tamaño varapalo de un policía sin ética, aunque se hubiese inventado que el delincuente la quería matar. A fin de cuentas era una mujer mayor, y la gente mayor acostumbra a deformar la realidad, como los niños. Pero el tal Flabio Oriñón era un monstruo de esos que piensan que todo vale con tal de ganar lectores o audiencia televisiva, una mierda de lectores y una mierda de audiencia televisiva!
Y ahora lo tenía ahí, al otro lado de la línea telefónica, insinuando muy empalagosamente que ella debía facilitarle información policial reservada. "Qué se habrá creído el muy sinvergüenza?!"
- En fin, señora... o señorita Calvo, me encantaría que usted...
- Agente Calvo si no le importa. - Le cortó con tono odioso.
"Vaya, empezamos bien!"
- Perdón, agente Calvo, digo que le estaría muy agradecido si usted me hablase de... del presunto asesino, en qué circunstancias lo vio, cómo es él, cualquier detalle que me ayudase a...
- Se puede saber quién le ha facilitado mi número de móvil?
"Pues sí, sí es un hueso duro de roer"
- Comprenda usted que no puedo revelarle mis fuentes, pero...
- Entonces hemos terminado, señor Oriñón, y olvídese de que existo.
- Un momento, no cuelgue! - Abandonó el tono blando y se lanzó a quemarropa - Agente Calvo, tengo unos cuantos amigos en el cuerpo de policía, y le aseguro que son mucho más amables que usted. Sabe porqué?, pues porque ellos son realistas, entienden que es necesaria la cooperación entre la prensa y...
- Vete a la mierda, capullo!
Y le colgó. A Flabio Oriñón, todo un luchador inasequible al desaliento, le dolió este rechazo brutal más que a Valdeminguilla el puñetazo. El no estaba acostumbrado a los desaires de subalternos o mindunguis. "Quién coño se cree que es esta cabrona?!" Pero, por otro lado, también empezó a sentir una cierta admiración por alguien que no se dejaba camelar tan facilmente, y el lado creativo de su mente le mostró una mujer explosiva tipo Chica Bond o Mata Hari, no en vano el peleón Oriñón era un reportero de raza, un buscador de noticias y emociones, una especie de Woodward and Berstein con licencia para husmear.



 

( "Mata Hari" de cine y "Chica Bond" de cine. Era Felisa Calvo también una glamourosa heroina? )

( Continuará )