viernes, 23 de noviembre de 2012

Una cómica llamada Purita

Un asesino como los demás (179)

 


Del noticiero de Radio Nacional de España:

"Con la detención de Cano Uribetxeberría termina una horrorosa pesadilla que ha mantenido en jaque a la policía y muy nerviosa a la ciudadanía durante más de un año, hasta el punto de que han llegado a ser tres las personas a las que se les ha atribuído erroneamente la autoría de los asesinatos: Ubaldo García, "El Profesor Merlíng", presunto asesino de un mafioso colombiano y actualmente en busca y captura; Fulgencio Santoña, "El Ful", delincuente habitual especializado en el robo de chalés, también en paradero desconocido; y Angel Luis Alegre Santaflauta, maestro de escuela jubilado, falsamente acusado por una señora mayor"

- No puede ser!, no me lo creo!... - Exclamó ofendidísima la atribulada Encarni - A este Crescenciano le han cargado el muerto, las muertas!... pero el verdadero asesino demoniaco es mi maldito padre, el instinto no me engaña!



- "Tal vez poseais, Don Juan... un misterioso amuleto... que a vos me atrae en secreto... como irresistible imán"
- Sigue, sigue, vas muy bien, Purita!
- "Tal vez Satán puso en vos... su vista fascinadora... su palabra seductora... y el amor que negó a Dios"
- Hija mia, qué maravilla, hay que ver lo que has progresado desde ayer!... Plas!, Plas!, Plas!, Plas!... Hala, ya tienes el primer aplauso de tu carrera dramática. Fíjate, no te has equivocado ni una coma, hija!
- Sí, pero mañana me pondré nerviosa y lo chafaré todo.
- Pues no tiene que ser así. Sé positiva, hija, sé positiva!
- Ay, Teresita, que yo creo que nos hemos metido en un berenjenal con esto del teatro. Mira tú, lo he dicho bien, pero todavía no me lo sé de memoria.
- El casting es mañana, aún tienes tiempo de "empollar"
- Ya, pero tú te lo has aprendido antes que yo, tienes mejor cabeza. Ay, hija, que esto de decir el verso es muy difícil, y mucho más decirlo bien. Todos no somos como esa chica tan maravillosa, Blanca Portillo, ni como la difunta Margarita Xirgu que Dios tenga en su Gloria.
- Ni como Doña María Guerrero, pues claro!... Pero es que la compañía Bambalinas tampoco es el Centro Nacional de Teatro Clásico, no se nos puede exigir como a las grandes cómicas.
- Ay, hija mia, qué puesta estás en teatro, me apabullas!







( Margarita Xirgu, María Guerreo y Blanca Portillo, tres cómicas gloriosas )

- Levanta ese ánimo, Purita, diantre!
- Vas a pensar que soy tonta, pero estoy echando de menos la Felicidad Eterna, Sí, Gracias.
- Hija, nos salimos de allí porque estábamos hartas, tú misma me lo has repetido mil veces. Además, ya sabes que nos trae un recuerdo muy triste, allí murió Goyita que en paz descanse.
- Sí, la mató ese hombre tan malvado, y el muy canalla iba a por mi. Ese es el verdadero asesino, Teresita, el verdadero!... y no el pintamonas al que ha detenido la policía. Pero yo quería hablarte de otra cosa: vamos a perdernos el viaje con los elegidos al planeta de la salvación?... Estamos ya a menos de un mes del fin del mundo, no has caído en la cuenta?
- Uy, ahora que lo pienso, Purita, que no se te ocurra mañana ponerte el vestido amarillo para ir al casting, eh!
Purita fulminó con la mirada a su amiga.
- No, pues mira, voy a ir en cueros y con una flor en el culo, qué te parece?!... Hija mia, porqué me interrumpes cuando estoy hablando de algo tan serio como es el fin del mundo?!... Y además, para soltarme otra vez la tontería de la superstición.

( Continuará )



Este culebrón puede continuar a no continuar, depende de ustedes.

Si de aquí al 15 de Diciembre (incluído) me dejan un mínimo de 7 comentarios ( Uno por persona con blog, no anónimos, no de los dos comentaristas habituales en cualquiera de sus blogs; siete comentarios de al menos dos o tres líneas de texto ) el culebrón continuará varios meses más.
De lo contrario termina el 20 de Diciembre. ( En caso de continuar haré un descanso desde el 20 de Diciembre hasta después de Reyes )
Señores, esto depende absolutamente de ustedes porque a mi me da igual escribir otras cosas. ( Reproduciré este aviso de vez en cuando hasta el 15 D )







jueves, 22 de noviembre de 2012

Han pillado al malísimo

Un asesino como los demás (178)




- Sí, señor ministro, ha sido un excelente trabajo del inspector Churriguera y los agentes Calvo y Guarromán, todo ello coordinado por quien le habla, tras una minuciosa planificación. - Pausa, escucha al ministro - Sí, sí, efectivamente, hace varios días que seguíamos la pista del sospechoso. Ayer recogimos el fruto de nuestro trabajo, señor. - Pausa, escucha - Pues muchísimas gracias, señor ministro. - Pausa - Sí, sí, le mantendré informado de cualquier novedad. De momento sigue el interrogatorio. - Pausa - Gracias nuevamente, señor ministro!
Colgó y se repanchingó en su butaca. Jamás había recibido tantas felicitaciones por no hacer nada. Esto era como pelar la pava con el Rey en una cumbre iberoamericana. En la conversación mantenida con Churriguera, Calvo y Guarromán, tras la detención de Crescenciano, había quedado muy claro que la "versión oficial" era la que contaba. ( "Como siempre", les advirtió muy serio ) No debía trascender a los medios que todo había sido producto de la improvisación. Interiormente le repateaba la idea de que una agente se llevase una medalla por descubrir pruebas de asesinatos al equivocarse de puerta mientras buscaba el váter, que un agente libre de servicio se topase con el asesino en su huída y que un inspector hubiese logrado acceder al domicilio del sospechoso por abrirle la puerta una monja. Todo estaba muy bien para una película de Berlanga, pero no para dar una imagen seria del Cuerpo Superior de Policía.
Se acercó a la sala de interrogatorios. Los inspectores Molina, Argoitia y Churriguera se turnaban en el interrogatorio de Crescenciano Cano.



  



Churriguera habló en un aparte con el jefazo.
- Los asesinatos de Amelia del Rosal y Basilisa Calvo los ha cometido él. Hay muchos indicios y sólo nos falta conocer los resultados de las pruebas periciales. En cuanto a los demás asesinatos... qué quiere que le diga, jefe?!... él los está "confesando" todos, pero a mi me cuesta creer que este pobre desgraciado haya sabido taparse durante tanto tiempo y que de pronto le pillemos con las prendas manchadas de sangre, los cuchillos y los objetos de las víctimas. Tan inteligente antes y tan imbécil ahora?
- Ha podido perder la cabeza, no?
- No, la monja nos ha dicho que siempre ha estado igual de zumbado, aunque se le ha notado más agresivo en las últimas semanas.
- Entonces la agresividad le ha nublado más la razón, y eso ha motivado que no haya sido cuidadoso en sus dos últimos crímenes.
Lopategui Serranillos sabía muy bien que el asesino en serie "auténtico" era Alegre Santaflauta, pero le venía de perlas aquel chivo expiatorio para calmar a la opinión pública y tener contento al ministro. Total, sólo le condenarían por los asesinatos de los que existían pruebas, la Justicia iba a ser justa de todos modos.
No quiso el prudente Churriguera contradecir a su jefe, pues sabía perfectamente que la intención del jerifalte policial era más política que otra cosa. Interesaba a toda costa vender la moto de que ya había sido capturado el temible asesino de ancianas, despojándose la poli por fin del pesado lastre que la hacía quedar como impotente total ante la nación, y si por añadidura colaboraba aquel pobre desgraciado con su megalomanía de asesino en serie, pues mejor que mejor. Además, iban a encontrar algún día una prueba que incriminase al hijo de puta de Angel Luis Alegre?... Empezaba a dudarlo. Y el tarado iría de todas formas un hospital siquiátrico, lo mismo por matar a dos mujeres que a veintiuna.

Encarni se negó rotundamente a obedecer a su padre. Don Angel Luis  la mintió diciédole que se había roto la cadera, como el Rey, pero no cazando elefantes, sino cayéndose de la escalerita de tijera cuando buscaba un libro en lo alto de la librería. La escalerita estaba mal colocada y se fue hacia un lado derribándole. Una mentira muy bien urdida para conseguir que Manolín acudiese a ayudarle en algún trabajillo doméstico mientras él siguiese fisicamente limitado. Pero no coló.
- Llamas a los servicios sociales, que te manden algún voluntario, lo que sea, pero a nosotros no nos molestes. -
Y le colgó el teléfono. Algo tenía muy claro Encarnación Alegre: Su padre era el maldito asesino de un montón de pobres mujeres, y debía pagar con la cárcel el resto de su vida, y a ser posible a pan y agua. Por eso la sorprendió muchísimo la noticia que dio la radio:
"Son las diez de la mañana en la Península, las nueve en la Comunidad Canaria. Boletín Informativo de Radio Nacional de España. En una brillante operación policial fue detenido anteayer un individuo llamado Crescenciano Cano Uribetxeberría, que ha confesado ser el autor de los veintiun asesinatos de ancianas cometidos en los ultimos meses. El juez ha ordenado su ingreso en prisión hasta que se celebre el juicio. Con la detención de Cano Uribetxeberría termina una horrorosa pesadilla que ha mantenido en jaque a la policía y muy nerviosa a la ciudadanía durante más de un año,  hasta el punto de que han llegado a ser tres las personas a las que se ha atribuído erroneamente la autoría de los asesinatos: Ubaldo García, "El Profesor Merlíng", presunto asesino de un mafioso colombiano y actualmente en busca y captura; Fulgencio Santoña, "El Ful", delincuente habitual especializado en el robo de chalés, también en paradero desconocido; y Angel Luis Alegre Santaflauta, maestro de escuela jubilado, falsamente acusado por una señora mayor. Ampliaremos la noticia en los siguientes boletines informativos"

( Continuará )

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Felisa, la agente más inteligente

Un asesino como los demás (177)



Manolín torturaba al gato del patio interior con el tirachinas. Uno de los disparos le dejó ciego de un ojo.
Don Angel Luis necesitaba urgentemente la ayuda de Manolín para mantener localizada a Doña Purita de cara al asesinato que estaba planeando.
Encarnita ya no quería ser musulmana porque su compañera de cole Safiyo le había hablado de hacerle un "fatua" a su madre.



Doña Purita no daba pie con bolo ensayando su parte de Doña Inés para el casting en el grupo de teatro Bambalinas.
La situación internacional se había complicado muchísimo con los bombardeos "selectivos" de Israel sobre Gaza. Un reguero de sangre inocente recorría la franja. Hamas no se quedaba atrás y también lanzaba sus cohetes contra Jerusalén.
El Rey se reunía con los presidentes iberoamericanos para darse una comilona a cuerpo de rey.
Irán avanzaba en su programa nuclear como si tal cosa.
"Insuficiente y arbitrario" el decreto de los desahucios, decían los jueces.
Acusaban a Mas de cobrar comisiones irregulares.
Seguían cayendo terroristas de ETA y capos de las mafias de prostitución. (Un indeseable macarra se había traído de Rusia 8.000 mujeres )
Varios policías presentes a título privado en la fiesta del Madrid Arena, revelaban al juez que las medidas de seguridad habían brillado por su ausencia y abundaron los menores borrachos y drogados.
Algunos analistas se preguntaban: Quién chochea más, Rouco Varela o Ruiz Mateos?



( Rouco Varela y Ruiz Mateos, dos ilustres plastas. Observen la afición por el color rojo de ambos personajes. También les une su deseo de volar al Cielo )

Felisa Calvo pensó que había llegado el momento de actuar. El energúmeno se estaba calentando y en pocos minutos podría montar un escándalo que obligase a Churriguera a batirse en retirada, si no le daba antes a la monja por decir que estaban maltratando a un enfermo mental y amenazaba con denunciarles. "La policía de los tiempos de crisis" estaba labrándose una pésima fama ante la opinión pública, casi peor que la de los políticos, que ya es decir, por sus cobardes aporreamientos de niños y ancianos en las manifestaciones.
Así que llegó el instante tan esperado por Felisa Calvo.
- Perdón, inspector, tengo que ir al servicio.
"Ay, hija, se te va a revolver el estómago en el servicio!" - Pensó la monja. Felisa iba en busca de sangre, pero la casa era toda ella polvo y mierda.
Y encaminó sus bamboleantes nalgas por el pasillo de la vivienda en dirección a su objetivo. El tarado Crescenciano la siguió con la mirada espantada hasta que gritó:
- Es la puerta de la izquierda!
Pero Felisa Calvo abrió la puerta de la derecha.
El inspector Churriguera le lanzó otra pregunta "capciosa":
- Qué opinión le merecen las mujeres, Crescenciano?
Pero el sicópata no le escuchaba ni le miraba. Sus ojos seguían fijos en la puerta de la derecha del final del pasillo, por donde acababa de entrar la agente Calvo. ( Lo que estaba viendo Felisa Calvo en esa habitación pueden descubrirlo los nuevos lectores en el capítulo 168 )
- Señor Crescenciano, estoy hablando con usted!
Se abrió la puerta del cuarto del horror y surgió Felisa con la misma aparente serenidad de unos minutos antes, aunque la procesión iba por dentro, no se le había quedado muy bien el cuerpo al topar otra vez con el bolsito de su hermana. Se dirigió inmediatamente al inspector:
- Inspector, debe entrar usted en la habitación que hay enfrente del váter. Va a descubrir algo que...
Lo decía mientras se sacaba las esposas del bolsillo de la chaqueta. Pero el asesino reculó hacia la puerta de la calle gritando: "Hija de puta!, eres una hija de puta como todas las demás!... También te voy a matar a ti, perra!"
El monstruo se lanzó escaleras abajo repitiendo la letanía: "Hija de puta!, hija de puta!, hija de puta!..." El inspector entendió de pronto todo el juego de su compañera. "Esta tía es muy lista, pero muy lista, algún día llegará a comisaria"
"Sor Auxi" estaba alucinada: "Dios mio, no es posible que este pobre enfermo sea un asesino!"
Crescenciano llegó al portal y quiso correr por la acera en dirección al fin del mundo. En su vida, como en su locura, no había metas establecidas. Pero topó con una muralla humana que le cerraba el paso: Eulogio Guarromán. Felisa Calvo lo había previsto todo, su compañero Guarromán debía "pasar casualmente" por allí ante la incontingencia de que el asesino se les eswcapase antes de ponerle las esposas. El gigantillo prestaba este "servicio" con la esperanza de que la Gordi se lo premiase con otro "calentón"
- Eh, tú, para el carro!... Se te acabó lo de asesinar mujeres, cabrón!... Tiene derecho a un abogado, tiene derecho a guardar silencio...

( Continuará )

"Con Bevilacqua y la sargento Chamorro me iría a tomar un café. De la Chamorro me gusta cada vez más su sentido del deber y su inteligente discreción. Con Bevilacqua comparto su repulsa por la difusión de unas imágenes que no nos dejan bien librados como seres humanos: las del tirano Gadafi humillado y asesinado a sangre fría. Y su debilidad por los yogures naturales con trozos de pera" ( J. Ernesto Ayala-Dip en su crítica de la novela "La marca del meridiano", de Lorenzo Silva, último Premio Planeta )

martes, 20 de noviembre de 2012

Cerco a Crescenciano

Un asesino como los demás (176)

- Hola, Crescencianito, - Saludó Sor Auxiliadora con su mejor sonrisa - estos señores son buena gente, sólo quieren aconsejarte un poco porque resulta que algunos vecinos se han quejado de que haces ruídos por las noches. Podemos pasar?

  

La mente del asesino Crescenciano Cano Uribetxeberría ( apellido coincidente con el del cobarde asesino etarra Uribetxeberría Bolinaga ) trabajó rapidamente: la gorda era la policía que vivía en el piso de abajo, la había visto en la calle en más de una ocasión vestida de uniforme, imposible no reparar en una foca de 200 kilos, y el viejo olía a madero cabrón que apestaba. "Habrán descubierto que soy yo el asesino en serie?"
El inspector Churriguera decidió que no había que dejarle ni un sólo segundo para que pensase. Le habló en un tono alto y acusatorio:
- Caballero, se arriesga usted a que los vecinos consigan echarle si no pone remedio enseguida. Permítanos entrar y hablaremos del asunto. Por supuesto, somos policías. - Y ambos mostraron sus placas identificativas.


  El asesino olvidó su condición de asesino para pensar en quién podría ser el vecino hijo de puta que le había denunciado. Franqueó el paso a la autoridad y a la representante del clero.
- Siéntense aquí - Indicó Sor Auxiliadora señalando a una silla desvencijada y a una butaca sin muelles sobre la descansaba un cojín grande y mugriento.
"Joder, aquí huele a mil demonios!" - Pensó Churriguera tapándose la nariz sin disimulo - No, no es necesario que nos sentemos - Le dijo a la monja mirando a la silla y a la butaca que parecían sacadas de un vertedero.
Felisa apoyó la espalda contra la pared, segura de que las paredes de este edificio eran lo suficientemente fuertes para resistir su peso. La monja ya les había advertido de que la higiene no era la especialidad de Crescenciano y que ella tenía que visitar a muchas personas dependientes y no le daba tiempo de hacer limpieza ni era su obligación. Aún así, Churriguera estaba asqueado, no se esperaba aquella atmósfera fétida.
- Dígame, caballero, es cierto que usted da gritos diciendo que mata mujeres?
- Yo no sé lo que digo en sueños.
"En sueños?... Bien despierto estás cuando gritas, hijo de puta!" - Se revolvió en su pensamiento Felisa Calvo.
Intervino Sor Auxiliadora ( "Sor Auxi" para la gente que la conocía y la estimaba )
- Puede ser un efecto de la medicación, inspector.
Churriguera se volvió molesto y la habló en un tono seco:
- Déjeme seguir, por favor.
- Siga, siga, perdone.

   ( Crescenciano Cano Uribetxeberría, asesino fétido )

Volvió a mirar al sucio:
- Sabe usted que hace poco mataron a una señora mayor no muy lejos de aquí?... Sabe usted que también asesinaron a una mujer en el polígono industrial Cristina de Borbón?...
Le hubiese gustado gritar a los cuatro vientos: "Sí, yo soy el asesino en serie!", pero eso significaría tener que abortar su carrera criminal, y a él lo que le apetecía era seguir matando. Así que respondió con desdén:
- Sí, lo sé, qué pasa?... También me acusan los vecinos de asesino?... Oiga, ustedes a qué han venido?
- Nos han contado los vecinos que usted grita en sueños que es el asesino de Doña Amelia del Rosal y de Basilisa Calvo.
A Felisa Calvo se le encogió el corazón al oír el nombre de su hermana. El inspector la echó una mirada rápida y notó su turbación. El asesino empezaba a mosquearse. "Los vecinos" es esta vacaburra, no creo que la vieja sorda del segundo me oiga, ni tampoco los otros"
- Quienes son los vecinos que dicen esas bobadas?... Te lo estás inventando tú, tio!
Sor Auxiliadora estaba escandalizada, la habían hablado de un problema con la vecindad y ahora se encontraba con que Crescenciano podría estar metido en un lio más gordo, en unos aseesinatos!
- Los policías no nos inventamos nada, simplemente actuamos en nombre de la ley. - Arguyó Churriguera.
Felisa Calvo pensó que había llegado el momento de actuar. El energúmeno se estaba calentando y en pocos minutos podría montar un escándalo que obligase a Churriguera a batirse en retirada, si no le daba antes a la monja por decir que estaban maltratando a un enfermo mental y a amenazar con denunciarlos. Así que llegó el instante tan esperado por Felisa.
- Perdón, inspector, tengo que ir al servicio.
Y encaminó sus bamboleantes nalgas por el pasillo de la vivienda en dirección a su objetivo.
El tarado la siguió con la mirada espantada hasta que gritó:
- Es la puerta de la izquierda!
Pero Felisa Calvo abrió la puerta de la derecha.

( Continuará )

"Los ojos son los labios del espíritu" ( Christian Fredrich Hebbel )

lunes, 19 de noviembre de 2012

Imprescindible Manolín

Un asesino como los demás (175)

- Vete a tu habitación y no salgas hasta que te lo diga!
- Por qué?... Jo, mamá!
- Porque estás castigado, coño, que ya te lo he dicho!... y no me hagas hablar mal, Manolín!
- Yo no he hecho nada.
"Yo no he hecho nada", "yo no he hecho nada"... No te burles de mi, quieres?... Esos señores que han venido eran policías, lo sabes?, y sospechan lo mismo que yo, que tú has sido uno de los que tiraron petardos a los ancianos. Pero yo no lo sospecho, yo lo sé seguro porque te conozco. A los policías les puedes mentir, pero yo te conozco muy bien. Escúchame, si sigues así vas a terminar en un reformatorio, como los niños delincuentes.
- Yo no he sido.
- Manolín, no me saques de quicio!... Ha muerto una anciana y esto es muy serio.
- Quiero ir a vivir a casa del abuelo.
- Lo que faltaba!... Al abuelo ya le verás en las noticias de la tele. Tienes prohibidísimo ver al abuelo, ya te lo he dicho mil veces.
- Pues te voy a denunciar al defensor del menor.
- Otro que tal!, me puedes denunciar al defensor del menor y al obispo de Roma si se te antoja, a quien quieras, pero ahora te vas a tu habitación. Ya mismo, venga!... Si en medio minuto no estás encerrado en tu cuarto, me quito la zapatilla y te pongo el culo como un tomate, y si quieres me denuncias al tribunal de Estrasburgo, hala!



Pintaban bastos, así que Manolín se encerró en su habitación para idear nuevas estrategias guerreras. Cogió el tirachinas de lo alto del armario, en donde lo tenía guardado para que no lo viese su madre; sacó unas piedrillas de un bolsillo de la cazadora; abrió la ventana y se dedicó a hacer prácticas de tiro contra un gato viejo y panzudo que siempre merodeaba por este patio interior. Al cuarto intento le acertó en la cabeza. El michino maulló y se revolvió de dolor y Manolín mostró una sonrisa placentera de sicópata prematuro.

  Llegó Encarnita a casa procedente de su actividad extraescolar de flauta. Rompió a llorar nada más ver a su madre.
- Buahhh...!!
- Pero, hija, qué te pasa a ti?
- Mamá, te quiero mucho!
- Y yo a ti, hija mia, pero se puede saber qué te pasa?
- Buahhh...!!, mamá, ya no quiero ser musulmana.
- Vaya, pues me parece muy bien, pero cuéntame lo que te ocurre.
- Mamá, yo no quiero que te maten. Buahhh...!!
- Y quién me va a matar a mi?... "Jesús, Jesús, a ver qué historia me cuenta esta ahora!"
- Buahhh...!! Mamá, le conté a mi amiga Safiyo que me obligabas a comer cerdo y me dijo que había que hacerte una fatua.
- Ay, Dios, que no te entiendo, hija, qué eso de la "fatua"
- Pues que tiene que ordenar un imán que te maten porque eres una perra infiel. Buahhh...!!

   ( No es una broma, esta monstruosidad existe en pleno siglo XXI )

 "Dios mio, qué he hecho yo para merecer esto?!... Anda, acabo de pensar en el título de una película, no?"

Con el siguiente proyectil, Manolín le acertó al gato en un ojo. El inocente felino estaba sufriendo lo indecible. El peor animal de la fauna planetaria, el humano, lo mismo se ceba con un inocente gatito que organiza una "limpieza étnica" para eliminar a sus semejantes.

   - "Callad, por Dios, oh... oh... oh..."
- "Oh, Don Juan" - Apuntó Teresita.
- "Oh, Don Juan!" - Prosiguió Doña Purita. - "que no podré resistir... tan nunca sentido flan"
- "Afán, Purita, afán!... Chica, pon más interés. Venga, continúa.
- "Oh, callad, por compasión... cayéndonos me parece..."
- No, no, aquí dice "que oyendoos", no cayéndonos. Repítelo, vamos
- "Oh, callad, por compasión... que oyendoos me parece... que mi cerebro encoge"
-  "Enloquece, Purita, enloquece!
- Eso, "que mi cerebro enloquece... y se arde mi corazón" Jo, yo no puedo con esto, Teresita. Qué tontería es esta de que "se me arde mi corazón"?
- Diantre, es el Tenorio, chica, y los versos del Tenorio son así. Pon más empeño, Purita, que el casting es pasado mañana.
- Es que esto es muy difícil, leñe!
- Quieres ser actriz, no?, pues la fama exige sacrificio. Venga, vamos con la siguiente estrofa. Aquí, lee aquí. - Y señaló con el dedo el lugar en donde debía seguir leyendo su amiga. - A estas alturas ya lo tenías que haber aprendido, corcholis!... Venga, ponte las gafas de una santa vez y lee.
- "Ah, me habeis dado a leer..."
- Beber, beber!
- "Ah, me habeis dado a leer... un filtro infernal sin duda... que a rendíos os ayuda... la virtud de la mujer" Uf, qué carajo es un filtro infernal, Teresita?

Don Angel Luis estaba estudiando varias posibilidades para burlar a sus vigilantes, llegar hasta la maldita Purificación y matarla. Lograr salir por el portal de su edificio sin llamar la atención de los policías iba a resultarle fácil, pero para abordar a la vieja en un lugar libre de testigos necesitaba información. Si lograse contactar con Manolín!... Manolín sería el espía ideal, pero la puñetera Encarni le tenía más controlado que el gobierno inglés a Julián Assange. Le urgía pensar en algo creible, algo que convenciese a Encarni de que Manolín y él necesitaban verse. Dado ese primer paso no le iba a ser difícil instruir a su nieto en el seguimiento a la vieja conspiradora, y el pequeño aprendiz de criminal se sentiría muy feliz trabajando para su admirado abuelo. Sí, señor, tenía que pensar algo urgentemente para encontrarse con Manolín!... La vieja guarra debía morir!

      ( Sor Auxiliadora con el hábito que raramente se pone )

La extraña comitiva ascendió por los ultimos escalones que les acercaban al cuarto piso: Una monja joven y guapa vestida de seglar, una agente policial rellenita y un inspector veterano en vias de jubilarse. Sor Auxiliadora abrió con su llave pero tocó el timbre para atraer al morador de la casa. Habían acordado que no entrarían sin la autorización de este. Apareció el residente del chabolo pestilente y en su rostro de cafre mostró la contrariedad que le producía encontrarse a su protectora con aquella extraña pareja. ( Se juntase a quien se justase, Felisa Calvo siempre formaba extrañas parejas )
- Hola, Crescencianito,  - Saludó Sor Auxiliadora con su mejor sonrisa -  estos señores son buena gente, sabes?, sólo quieren aconsejarte un poco porque resulta que algunos vecinos se han quejado de que haces ruídos por las noches. Podemos pasar?

( Continuará )

"La literatura no es algo cerrado, sino un espejo donde también se miran los otros" (Juan José Millás )

sábado, 17 de noviembre de 2012

Descansen en paz

Un asesino como los demás (174)

Un juez benevolente dejó en libertad sin cargos a "La Finita" y "El Sonrisillas" A pesar de sus vidas disipadas, ninguno de ellos tenía antecedentes penales, y La Finita se las apañó con buena labia para convencer al magistrado de que el "muy cretino" de Rompetechos la había amenazado con contarle a sus padres que trabajaba en un espectáculo erótico si no la ayudaba en la fuga. ( Con sus padres no tenía contacto desde hacía diez años )

 

( Ciber café, lugar en el que habitualmente no se sirve café ni ningún otro tipo de bebida, pero  que permite traerse las birras o las cocacolas de la tienda de chinos más próxima. El ciber café es un buen sitio para relacionarse con tipos malolientes, sorbedores de mocos, niñatos escandalosos y usuarios de teléfono móvil a voz en grito )

Rompetechos, con gafas oscuras y una gorra de invierno que le tapaba hasta las orejotas, entró en un ciber café de Villarejo de los Infantes y rastreó en google las noticias referentes a su persona. lo que más le impactó fue un editorial de Flabio Oriñón en "El Universo Político Digital":
"Un peligroso asesino en serie continúa en libertad; Niños malcriados provocan la muerte de una anciana; Los locales de macrofiestas son tumbas abiertas para la juventud; Mafias chinas y rusas campean a sus respetos por España... Y a qué se dedican de mientras nuestras autoridades. Pues se lo voy a decir ahora mismo, señores: A perseguir a un chorizo de poca monta que se ha especializado en tomar prestados coches de lujo para su uso y disfrute. Todo un dispositivo policial, helicóptero incluído, persiguió hace varios días al delincuente Bernardino Miranda "Rompetechos", que se les fue de las manos. Y no sólo eso. Cuando el miserable logró huír - porque es más listo que ellos - robó otro coche y provocó un accidente en el que murieron dos personas"
"Se mataron ellos por imbéciles" - Rabió por dentro Rompetechos - "Este es el periodista mamonazo que no tiene huevos de echarle una mano a mi tronco Merlíng. Por Tutatis, que poco nos quiere la gente a los más desfavorecidos por la Ley!... Qué injusticia, Voto a Bríos!"

   

Las honras fúnebres de Doña Benita Urrutia de Santorcaz, Marquesa de Valdeprádena, contaron con una gran afluencia de público: La Duquesa de Alba y su esposo Don Alfonso Diaz, la Infanta Doña Elena de Borbón, La Baronesa Von Thyssen, el Marqués de Valdivieso, Doña María Dolores de Cospedal con peineta y mantilla y El Conde de Montecristo entre otros. El Padre Domingo Cañaveral pronunció un sentido sermón resaltando las virtudes cristianas de la finada. La banda de música de Miranda de Guadalmiño interpretó el Himno Nacional de España en el momento en que el oficiante elevaba la Sagrada Hostia en la que se supone que está el cuerpo de Cristo. Este fue uno de los deseos de la piadosa señora.


  
( Algunos de los ilustres asistentes )

El velatorio, misa y entierro de Doña Herminia Terradillos Campos fue más discretito porque a esta no la tocaba ser la rica del cementerio como a Doña Benita, pero se parecía a la ricachona en que ella también había sido muy piadosa (Recuerden que murió con el rosario en la mano)
María Eduarda Guarromán no dejó de llorar durante todo el tiempo y su hermano Eulogio estuvo muy triste. Felisa se conmovió al ver al gigantillo tan abatido. Varios fueron los agentes que quisieron acompañar en el dolor a su compañero: Valdeminguilla, Sanchidrián, Malagón, López, Fernández y Cabruñana, además de la referida Felisa. Los demás estaban de servicio, unos persiguiendo a chorizos de poca categoría, otros procurando que los indignados no rompiesen escaparates o saqueasen tiendas, y el resto pegando a niños y a jubilados en las manifestaciones. (Esto último los heróicos antidisturbios)
Molina y Argoitia estuvieron de incógnito en el entierro del dueño del dueño del Club Las Sirenas para ver que tipo de pajarracos se posaban allí.
Al camarero Magdaleno Cabrero le enterraron en su pueblo segoviano, Fuentefría de los Hornos. El empresario del puticlub carreteril, Baldomero Eugenio Montáñez del Valle (ex concejal del PP en Bollullos ) recibió cristiana sepultura en el panteón que se había comprado para él y su familia en el camposanto de Bollullos del Fresno.
El padre Domingo hizo doblete ese día , pues de oficiar las honras fúnebres de Doña Benita le tocó hacer lo propio con Don Baldomero Eugenio, y es que el cura de Bollullos, el padre Honorio, se negaba a oficiar en el funeral de "un pecador que había esclavizado a las mujeres en la prostitución", osea, un chulo de putas.
Molina le susurró a Argoitia:
- Joder, macho, la cantidad de macarras y putas que hay en este entierro.
- Ya, ya - Respondió Argoitia - no es el entierro de un banquero o de un ministro.
- No, entonces en lugar de putas habría hijos de puta, je, je!

Y en siguientes capítulos...

Encarni está histérica porque se imagina que Manolín tiene que ver con la muerte de la anciana del centro cívico, pero el enfant terrible no suelta prenda.

Encarnita le va a dar otra gran sorpresa a su madre.

Don Angel Luis se siente vigilado pero sabe que a Doña Purita la quitaron la escolta. Tal situación le anima a planificar el asesinato de su enemiga acérrima.

Doña Purita se siente frustrada como actriz porque no acierta a decir bien los versos de la Doña Inés del Tenorio.

El inspector Churriguera y la agente Calvo están a punto de entrar en el domicilio de Crescenciano Calvo Uribetxeberría.

( Continuará )

viernes, 16 de noviembre de 2012

El inicio de una carrera criminal

Un asesino como los demás (173)

  El precoz Manolín ya contaba con su primera víctima mortal. El Super Jefe envió una patrulla al lugar de los hechos y retomó su atención hacia la agente Calvo.
- Creo en usted, agente Calvo, por lo tanto...
Interrumpió nuevamente el agente Daoiz:
- Señor, el portavoz pregunta si puede comunicar a la prensa que Rompetechos está relacionado con la muerte del dueño del Club las Sirenas.
- Sí, pero no olvide que sólo es una suposición, muy fundamentada, pero una suposición.
- Sí, señor.
- Bien, agente Calvo, eh... nos abriría la puerta ese loco en el caso de que, por ejemplo, acudiese el inspector Churriguera a hacerle una "visita rutinaria"?
- No lo sé, pero sí hay una persona que puede facilitarnos la entrada, es una monja que le visita cada siete días más o menos.
- La tiene localizada?
- Esta tarde me ha dicho un vecino que nos pueden dar razón de ella en el despacho de Cáritas de la iglesia del Divino Pastor.
- Muy bien, usted se encarga de localizarla y la pone en contacto con el inspector Churriguera. Usted, Churriguera, acuerde con la monja una visita al individuo.
- Sí, señor.
Un pensamiento terrible nubló el optimismo de Felisa Calvo: "Y si le viene al hijo de puta un momento de lucidez y hace desaparecer la ropa, los cuchillos... todo!?..."
Enfrascada en este oscuro dilema se le había olvidado lo principal:
- Jefe, me permite acompañar al inspector Churriguera en esta visita?... La visita anterior al domicilio de Angel Luis Alegre fue para mi muy instructiva.
- De acuerdo, vayan los dos.
"Esta jodida se guarda alguna carta en la manga" - Barruntó el sagaz Molina.
En un segundo se juntaron las miradas de Calvo y Molina y ella sintió hormiguitas en el estómago.
- Otra cosa,  - Señaló el capo policial - que la monja no le anuncie al individuo antes de tiempo la visita. En caso de ser él el asesino, podría ocultar pruebas.
"Bravo, este es mi jefe!" - Exclamó mentalmente la brillante maquinadora.

        ( El cuerpo de Doña Herminia es retirado por efectivos sanitarios. Varios miembros de la banda de Manolín celebran el éxito de la operación )

Doña Herminia Terradillos Campos, la anciana que rezaba el Santo Rosario todas las tardes, fue la víctima de la barbarie de Manolín y su banda. El pequeño monstruo iniciaba su andadura por la senda del crimen y todo hacía presagiar un futuro muy rico en derramamientos de sangre.
Los mocosos se desajuntaron y cada uno tiró para su casa. Hasta el día siguiente no se enterarían de que había muerto una persona por su culpa.
Martes 13 de Noviembre de 2.012, una fecha que muchos años después le sería recordada a todo el pueblo español por los biógrafos de Manolo el Sanguinario.

 Guarromán y Felisa Calvo se encontraron casualmente en una de las dependencias de la comisaría cundo la agente había terminado su reunión con el Jefe.
- Qué tal te ha ido?
- Bien, le ha encargado la investigación a Churriguera y yo le acompañaré. La monja conseguirá que el loco nos deje pasar.
- Pues me alegro un montón, has triunfado, chica!
- Aún no hemos detenido a ese cabrón, y aún así no será un triunfo porque la vida ya no se la devuelven a mi hermana.
- Ya, claro... Oye, lo nuestro de...
- No hay nada nuestro, Guarromán, no desvaríes. - Se puso en plan de poli dura - Tú y yo hemos tenido una aventura de una noche, como tantísimos hombres y mujeres que comparten un calentón, y ahí se termina todo. Punto final. Correcto? Ah, y que no me entere que lo andas contando por ahí, y menos con gracietas machistas.
Molina les observaba de reojo apostado junto a la máquina del café.
"Uy, uy, uy, entre estos hay lío!"
Pero Guarromán estaba a punto de recibir una noticia verdaderamente mala, algo quue iba a eclipsar el mal humor por las calabazas que le acababa de dar su amante fugaz.
Aparecieron los agentes Sotillos y Fernández por la puerta de acceso al aparcamiento. En cuanto Sotillos advirtió la presencia de Guarromán se dirigió rapidamente a él.
- Perdona, Guarromán, tu segundo apellido es Terradillos, no?
- Sí.
- Me puedes decir el nombre completo de tu madre?
- Qué hostias pasa, Sotillos?
- Nada, hasta que me contestes a la pregunta.
- Vale, mi madre se llama Herminia Terradillos Campos. Repito, qué hostias pasa?
- Siento comunicarte que ha fallecido - Y le explicó de qué manera. El gigantillo estuvo a punto de retorcerle el cuello al mensajero, pero se contuvo.
Los hermans Guarromán, María Eduarda y Eulogio, se turnaban en atender a su octogenaria madre y durante el día la dejaban en la sección de acianos dependientes del centro cívico. María Eduarda trabajaba como funcionaria en un juzgado y en los últimos tiempos no daba a basto en ejecutar desahucios.
El resto de los ancianos y cuidadores que habían sufrido el ataque de los pequeños energúmenos fueron atendidos por sicólogos y por la monja Sor Auxiliadora, que casualmente se encontraba en el centro.

( Continuará )