viernes, 17 de agosto de 2012

Los personajes se dirigen a los lectores.

Un asesino como los demás (Capítulo 101)

En el capítulo anterior y celebrando que el culebrón estrena capítulos de tres dígitos, dos personajes les han hablado a dos lectores. Dejé los tres restantes para el capítulo presente porque el de ayer se me estaba haciendo largo y porque ahora también tengo la cabeza llena de bañistas, playas, bikinis, helados y todos esos elementos que sirven para crear relatos veraniegos con destino al concurso de la Comunidad de Blogs. Ustedes disculpen.

Flabio Oriñón se dirige al señor director del Periódico del Prat

   ( Redacción de El Periódico del Prat )

Hola, colega!... Bueno, perdona que así, a bote pronto, te tutée y que cometa la osadía de llamarte colega, cuando tú, o usted, eres todo un director de prensa digital y yo sólo un freelance, eso sí, el mejor en lo mio. El hecho de que te haya elegido como mi lector favorito es porque me dedicaste unas palabras que me emocionaron, dijiste que te gustaría tenerme como periodista en El Periódico del Prat. Ojalá pudiese cumplir ese sueño, señor director, pero ya sabes que vivimos en mundos distintos, yo no he nacido en el tuyo ni tú en el mio, aunque en la ficción se consigue lo imposible y quién sabe si ese "otro" Periódico del Prat que aparece en algunos capítulos del novelón me sorprende un día con una buena oferta de trabajo.
Bueno, de momente tengo que pasar un poco desapercibido, ya lo sabes, los canallas de la prensa "seria" me acusan nada menos que de haber llevado a la tumba a la escritora mentirosa, y todo porque le ha debido parecer divertida la situación al borde que escribe esto, un tío que no es más gilipollas porque no se entrena, y literariamente tan mediocre como la escritora difunta.
Arriba el Prat, Señor Director!
Tu amigo y colega...
Flabio Oriñón Guriezo, periodista.

"Rompetechos" se dirige a Don Agustín.



Viva la República, tronco!... La hostia, que envidia me dais tú y tu camión!... Yo no tengo un duro para comprarme un buga, tío, y ahora peor que nunca porque estoy en busca y captura, pero de vez en cuando levanto un cochecito de esos de los ricos, o una moto guapa, los "expropio" para un ratillo y me doy mis buenos voltios por esas carreteras de Dios y de la Guardia Civil de Tráfico. Hay que ver lo que joden los picoletos, verdad, Agustín?... Al cabronazo del Borbón no le echaban ninguna multa cuando andaba vacilando en moto por ahí, como un macarra a lo Easy Rider.

   Todavía no le había dado por los elefantes, pero ya era una esponja chupando whisky, je, je, je!
Venga, Agustín, majete, que tengas buenos portes y te vaya todo muy guay en la vida. Dale un beso de mi parte al camión.
Tu amigo volantista...
Bernardino Miranda Orejón "Rompetechos", el evadido de la Justicia más dicharachero y mejor piloto del mundo mundial, mejor incluso que los cantamañanas que corren en el circuito de Valencia.

Don Angel Luis se dirige a Doña Inmaculada.

   Mis respetos, Doña Inmaculada, me congratulo de saludarle a usted, cosa que no es muy común entre los personajes y sus lectores. Tampoco es muy común que estén leyendo ustedes unos borradores. Lo normal siempre ha sido terminar una novela, luego corregirla y finalmente ofrecérsela al público. Pero, en fin, he querido aprovecharme de esta oportunidad fantástica al igual que mis compañeros. Bueno, con mayor razón que ellos, pues no siempre se le brinda a un asesino la oportunidad de ser amable con quienes saben que es un asesino. Pero realmente soy un asesino?
Yo no sé si usted me aborrece o me aprecia, Doña Inmaculada, supongo que todo dependerá de si le gusta o no la forma en que me presenta el autor. Hay que reconocer que soy el prota y que si dejo de asesinar se acaba el novelón, por lo cual algún atractivo debo tener, aunque sea simplemente el de servir de motor para que esta máquina morbosa no se pare.
Me ha gustado verla en sus fotos de caminanta por el mundo, Doña Inmaculada. Yo también soy un viajero nato, ya lo sabe, y es posible que el autor me haga viajar más veces. Los viajeros somos gente curiosa que sabemos saborear la vida y estudiar a nuestros semejantes y sus costumbres. Usted es una mujer curiosa que lo mismo disfruta moviéndose por tierras lejanas que intentando saber cosas de algún conocido de facebook. Pero no se fie de las apariencias porque la gente se crea un personaje en Internet que no tiene que ver con la realidad. Le voy a contar un secreto: yo soy el alter ego del autor, un simple monigote literario al que utiliza para expresar sus ansias asesinas. El es el verdadero asesino, se lo juro. Si algún día se investiga a fondo se descubrirá que muchos horrendos crímenes no resueltos son obra suya. O, si lo prefiere, denúnciele usted ahora mismo, y así me evita a mí seguir matando ancianas. Pobrecillas!... Y, por supuesto, que lo encierren en una cárcel en donde no haya bolígrafos, papeles ni ordenadores.
Buen Camino, compañera y amiga peregrina!
Angel Luis Alegre Santaflauta, maestro jubilado y asesino para agradar a mi difunta esposa Rosita.

( El autor declina cualquier responsabilidad en lo concerniente a las opiniones o acusaciones vertidas por los personajes )

( Continuará )

jueves, 16 de agosto de 2012

Un asesino como los demás (100)

Celebramos el capítulo 100

Cinco personajes se dirigen entre hoy y mañana a cinco lectores concretos.

... A los cinco "lectores conocidos", porque este novelón o culebrón tiene cinco lectores de verdad, todos los demás son estadística, no cuentan, están por aquí porque tiene que haber de todo.
Dos lectores me hablan en el blog, acompañándome, animándome a diario, son Doña Leona Catalana y el señor director del Periódico del Prat. Otros dos lectores me siguen a través de Facebook y a menudo comparten y comentan lo que escribo, son Doña Mode del Aguila y Don Agustín Sotos La Cruz. Y una quinta lectora, Doña Inmaculada Domínguez, la última en incorporarse a esa locura con veleidades literarias, intenta a veces dejarme un comentario en el blog pero la enrevesada informática no siempre se lo permite, y entonces me cuenta cosas en Facebook.

Hoy los personajes han querido estar con ustedes, amigos lectores, han querido tenerles más cerca que nunca. Desean hablarles, explicarles lo que sienten hacia sus personas y cómo son ellos realmente, qué pretenden en la vida, en esta difusa vida de ficción que no se sabe quién la ha creado porque no se sabe quién crea las ficciones y las realidades, ni si ambos mundos están alejados o son la misma cosa.
Quién urde las fantasías?... El Big Bang es una fantasía ultracósmica como las primeras palabras de un libro?... Recientes investigaciones sostienen que la conciencia está fuera del cerebro, vaya usted a saber en dónde!... A partir de aquí cualquier realidad o irrealidad fantástica o cualquier fantasía real o irreal es susceptible de haber nacido en el País de Nunca Jamás o el el Coño de la Bernarda. (Una buena mujer, sin duda, pero de la que no sabemos nada, salvo que tiene un coño muy famoso. Habrá que inventarle una historia en la que tenga un gran protagonismo su coño)

Valdeminguilla se dirige a Doña Leona.

    Hola, ciudadana Leona!, le estoy profundamente agradecido. Perdón, no me salen las palabras de la emoción. Uf, me cuesta empezar!... Bueno, ya, ejem... Verá, pues que tengo entendido que yo iba a ser un personaje insignificante en el novelón (bueno, insignificante en cuanto a la duración, porque insignificante ya lo soy, soy el último mono) pero le caí en gracia a usted y ese fue un soplo de vida para mi, me empeñé en crecer más y lo logré. Me ha tocado ser el idiota y lo acepto con la humildad del idiota místico, pero quién sabe si en otra fantasía novelada me inventan una personalidad más digna. Los personajes somos como los actores, hoy hacemos un papel y mañana otro. Dicen que ustedes los humanos se reencarnan, pues algo parecido.
Doña Leona, es para mí un placer dirigirme a usted desde este proscenio de la farsa. La estoy viendo sonreír mientras afila el lápiz de la agudeza y el sarcasmo para escribir sus próximos juasjuas. Así, así me gusta, que usted me sonría mientras las "momias" permanecen impasibles, que para eso son momias.
Por cierto, hágame un favor, dígale a ese ciudadano que me ha tocado como autor que me saque de una santa vez de los retretes. No hay derecho. Yo quiero participar en la búsqueda y captura del asesino en serie. Recuérdele que no es nada original lo de los retretes porque eso ya se le ocurrió a John Kennedy Toole, usted lo sabe, que tuvo durante una larga temporada al patrullero Mancuso en los retretes de la estación de autobuses.
Encantado de saludarla, amiga!
Afectuosamente y siempre a su servicio y al servicio de la Ley y el Orden...
Victorio Valdeminguilla Carrasquilla, policía nacional.

Doña Purita se dirige a Doña Mode

Hola, amiga!... Me cae usted muy bien. Te puedo tutear. Gracias!... No soy muy de tuteo pero a tu te veo como a una amiga, te he cogido un gran afecto. El otro día le comentaba a Teresita: "Es la mejor lectora que tenemos, la que más se parece a nosotras y una mujer muy apañadita y laboriosa. Has visto, Teresita, lo que quiere a sus nietos y a sus gallinas esta mujer?"
Pues yo no puedo tener gallinas porque vivo en un piso y protestarían los vecinos, pero ya me gustaría, ya. Por eso me das mucha envidia, Mode.
  Me chiflaría mucho ir por la casa diciendo "Pitas!, pitas!, pitas!" Uy, cómo iba a presumir yo de granjera!
Perdona, Mode, pero hoy estoy nerviosísima. Esta mujer que me han puesto de gorila me tiene a mal vivir. Bueno, más que de gorila, yo diría de orangutana. No para de comer y de lanzar ventosidades. Tú crees que esto es normal?... Ayer me preguntó Teresita: "Oye, la gorda nos acompañará al fin del mundo"; "Quita, quita!", la dije, "seguro que los ángeles guardianes no la admiten en la nave".
Te tengo que dejar, querida, voy a la tienda antes de que me cierren. Dales un besito de mi parte a esos nietos del Real Madrid tan guapos que tienes.
Tu amiga para siempre...
Purificación Castro Allendelagua, ama de casa elegida para la salvación en el dia del fin del mundo Dios mediante.

( Continuará )


miércoles, 15 de agosto de 2012

Un asesino como los demás (99)

Realidad y fantasía en siete capítulos caminando por El Camino de Santiago.

Qué experiencias vividas he utilizado para la narración?... Hay personajes reales transformados?... Cuales son los personajes absolutamente ficticios?...

  La chica noruega que carga con su pesada cruz de madera está basada en un personaje real que conocí en una de mis andaduras. Daba miedo verla cargar con aquella cruz. No recuerdo su nacionalidad y por eso me he inventado que era noruega y superviviente de la masacre del año pasado en Oslo. (Esto último para darle un toque de patético realismo al peculiar personaje)

El matrimonio joven canadiense está inspirado en un matrimonio joven de australianos cuyo marido también andaba borracho perdido todos los días, pero el pasaje en el que le pilla la policía de Hospital de Orbigo meando en la calle es falso.

La repelente señora murciana es un producto exclusivo de mi imaginación. En honor a la verdad diré que nunca he conocido personajes parecidos a ella en el Camino, aunque supongo que los habrá.

El porrón de cerveza con fanta de limón que se bebe Don Angel Luis en San Martín del Camino, me lo bebía yo cada año al pasar por allí.

Hablo de un "chaparrón" de verano que le cae a Don Angel Luis entre San Martín del Camino y Hospital de Orbigo, pero la verdad es que está inspirado en una tormenta larga y con mucho aparato eléctrico que me sorprendió a mi en el mismo lugar. Caminé acojonado apartándome de los árboles para que no me matase un rayo y arriesgándome con los camiones. Al llegar a Hospital de Orbigo me mostraron un árbol que había tronchado un árbol hacía menos de media hora.

También sucedió estando yo en Hospital de Orbigo que se acabó el butano y tuvimos que ducharnos con agua fría. 
  El "gran roncador" en esta ficción es un señor de Badajoz, pero el mayor roncador que he conocido en el Camino - y los he conocido muy potentes -  era un alemán gordísimo, un personaje pintoresco del que nadie se imaginaba que pudiese caminar dada su extrema obesidad, y al que nadie vio jamás caminando, pero que llegaba siempre el primero a los albergues. Un misterio del Camino.

La sorprendente aparición de la maja nórdica desnuda ante la litera de Don Angel Luis está inspirada en las dos ocasiones que vi una mujer desnuda ante mi litera. (O son exhibicionistas o confían en que no te vas a despertar en ese momento. Provocación no era porque estaban con sus chicos) Y en el albergue de Astorga se puso una pareja a follar en la litera contigua a la mia.

En Hospital de Orbigo fui yo el que dormí en el huerto. En varios pueblos dormí al aire libre porque me encanta dormir bajo las estrellas. En Barbadelo (Lugo) me llovió y tuve que correr al albergue a refugiarme, y en Hornillos del Camino (Burgos) pasé una deliciosa noche estrellada junto a la verja del cementerio. Allí no se respiraban malos olores ni se escuchaban ronquidos.


  Don Angel Luis se cura la ampolla de la misma manera que lo hacía yo, pinchándola con una jeringuilla y luego aplicando el betadine, y su falsa tendinitis en la ingle está inspirada en una verdadera tendinitis en la ingle del que suscribe.

Dos veces cené botillo en El Acebo y las dos veces dormí estupendamente. Más bien creo que a Don Angel Luis le hizo una jugada el subconsciente.

Las referencias a la Historia son rigurosas. Hay una calle en León que se conoce como "Mira el coño" En Astorga llegó a haber 23 hospitales de peregrinos en el siglo XII, la mayoría ocupados por pícaros que iban pasando de uno a otro. Hubo un tiempo en que los peregrinos eran atacados por perros salvajes en Foncebadón. (Y por lobos en Los Montes de Oca, Burgos) El abad Gaucelmo existió, así como el altar al dios Mercurio.

Es auténtico lo que les cuento de los "templarios" de Manjarín y sus "locuras nocturnas", y fui testigo de la huída de dicho lugar de una pareja joven de Vitoria. Unos peregrinos les tienen idealizados y otros creemos que están como chotas. Las autoridades ya han intentado alguna vez cerrarles el chiringuito. Pero lo cortés no quita lo valiente, durante el día son encantadores, en dos ocasiones me invitaron a un guiso delicioso.

Me he permitido una licencia. La zona entre montes en donde Don Angel Luis despeña a la murciana Fuensanta no es tan peligrosa ni los barrancos son tan profundos.

Tampoco sé si el médico que acude a atender a un peregrino a Riego de Ambrós procede de Molinaseca o de otra localidad próxima.

Mañana... "Especial NúMERO 100", los personajes les hablan a los lectores. Feliz Camino de la Vida para toda la gente guay!!

martes, 14 de agosto de 2012

La coartada

Un asesino como los demás (98)



Ella entonces notó su presencia y se giró... justo en el momento en el que él clavaba la punta del bordón en su mochila, empujaba y... Doña Purita perdió el equilibrio. Esa fue la imagen que vio. La maldita vieja del cuarto piso, la que le delató a la policía, era la que yacía allá abajo con la cabeza destrozada tras rebotar en varios peñascos.
Esta fantasía pos-asesinato duró apenas tres segundos. La muerta y bien muerta era la arpía murciana que le había molestado varias veces, invadiendo incluso su mundo onírico y privándole de un buen polvete con la maravilla noruega.
Deshizo el camino andado con una cautela total y borrando las huellas de sus botas con una rama, ardua tarea y quizá innecesaria porque pronto habría muchas más pisadas.
Enseguida llegó a la zona boscosa en la que hubo de esconderse varias veces para no ser sorprendido por los peregrinos rezagados que caminaban hacia Molinaseca.
El éxito de su coartada radicaba en que no fuese visto absolutamente por nadie en el tramo comprendido entre Riego de Ambrós y el despeñadero, como ya habrá intuído mi sagaz lectora Doña Leona Catalana.
Dio un rodeo enorme por el bosque para evitar el pueblo, sorteando zarzas, argomas, vallados y un sinfín de obstáculos, pero su cautela y tenacidad dieron el fruto deseado. Había retrocedido varios kilómetros en el camino desde un lugar "en el que nunca estuvo" Salto al camino cuando nadie podía verle.

El matrimonio burgalés ansiaba llegar ya a Riego de Ambrós tras su larga etapa desde El Ganso. Pasaron de largo El Acebo porque se sintieron fuertes para caminar otro tramo (ella ya se había recuperado de sus dolores de espaldas) pero ahora estaban arrepentidos. Y entonces alcanzaron a aquel hombre que habían conocido en el albergue de Las Carbajalas. Se asustaron al verle tan descuajaringado.
- Qué le ocurre, amigo?... Va usted muy mal, eh!
- Creo que es una tendinitis. Sufro horrores a cada paso que doy.
La interpretación era genial, sólo la podría superar otro talento del arte dramático: el inefable Manolín.
Los de La Roja se adelantaron al albergue y el marido regresó con el hospitalero en el coche de este. Con mucho cuidado le ayudaron a entrar en el coche y se lo llevaron al albergue. Allí fue colmado de atenciones y le asignaron una litera especial que reservaban para estos casos, en una pequeña habitación, aislado del resto de los peregrinos. Se sintió tan reconfortado como un rebelde sirio herido en un campamento de la Luna Roja en Turquía.
A las dos horas llegó el médico de Molinaseca. No le fue difícil fingir los síntomas de una tendinitis en la ingle porque ya había sufrido una de verdad. Tal y como sospechaba, el médico le puso una inyección y le recetó ibuprofeno, aconsejándole un descanso de tres o cuatro días.
Durante la mañana del día siguiente nadie vio el cadáver de la peregrina en el fondo del barranco. Fue llegado el mediodía , en esos momentos de mayor trasiego de peregrinos por el lugar, cuando una señora de una asociación de caminantes alicantinos señaló hacia abajo y les dijo a sus compañeros: "Mirar, allí hay una muñeca" Al momento surgió la controversia: "era una muñeca o un cadáver humano?"
A media tarde llegó la noticia al albergue de que se había despeñado una peregrina. "Siempre lo he dicho, ese lugar es muy peligroso", masculló el hospitalero. "No llevaría cuidado la mujer y... pobrecilla!", dijo Don Angel Luis con fingido apesadumbramiento. (Toma palabreja!)
A nadie se le pasó por la cabeza que pudiesen haberla empujado. Ni a uno sólo de los peregrinos que estaban llegando ese día al albergue en donde "convalecía" Don Angel Luis le dio por mencionar la posibilidad de un asesinato, lo cual colmó de alegría al asesino. Pero la policía, siempre tan mal pensada, sí tuvo en cuenta esta posibilidad. Fueron interrogados los peregrinos que pernoctaron en los albergues de Molinaseca, Ponferrada y Cacabelos, e incluso en Villafranca del Bierzo, por si alguien les daba pistas de algún altercado que hubiese tenido la víctima con alguno de los peregrinos, o si alguien hubiese sabido por boca de esta que estaba amenazada. Pero los pocos que la habían conocido muy ligeramente no aportaron nada. Las únicas que podían haber revelado que la vieron "intimando con un peregrino de unos 65 años" eran las maestras bilbainas, pero estas habían saltado en autobús a Sarria porque el tiempo se les echaba encima y querían llegar a Compostela antes de que concluyesen sus vacaciones.
No se interrogó a los peregrinos que pernoctaban en los albergues anteriores al despeñadero cuando ocurrió el crimen, como bien supuso el cerebral matador. Era poco creible la hipótesis del asesinato y por eso la policía no se empleó a fondo, y más cuando la autopsia no arrojó ninguna luz.

Una vez "recuperado" hizo el tramo que le faltaba para llegar a su destino. "Volvió al lugar del crimen" haciendo honor al dicho, o, mejor dicho, pasó por allí. Desayunó en un barecito de Molinaseca, otro precioso pueblo de esta tierra tan preciosa. En Ponferrada, punto final de su atípica peregrinación visitó el Castillo de los Templarios, de los verdaderos caballeros templarios, no de los chalados de Manjarín, una visita que merece la pena, pues causa una gran impresión estar atrapado, aunque sea un rato, entre los gruesos muros de un castillo tan grande "en plena Edad Media"







( Aspecto de Molinaseca y Castillo de los Templarios de Ponferrada )

Y mañana... Capítulo 99

"Realidad y Fantasía en siete capítulos caminando por el Camino de Santiago"
o dicho en lenguaje televisivo-cinematográfico: "Como se hizo"
Qué experiencias vividas he utilizado para la narración?... Hay personajes reales transformados?... Cuales son absolutamente ficticios?


Y pasado mañana... "Capítulo 100"

Cinco personajes del novelón se dirigen a los cinco lectores conocidos. Es la forma que han elegido para celebrar este capítulo 100.

( Lo siento, no lo he podo impedir. Ya saben ustedes que los autores sólo somos dueños de un argumento durante las primeras páginas. Enseguida cobran vida los personajes y hacen lo que les da la gana, incluso asesinar a otros personajes más vulnerables. A veces me siento inútil, como si me limitase a poner el piloto automático para que estas criaturas absurdan vuelen a su aire )

lunes, 13 de agosto de 2012

Un asesino como los demás (97)

Monte abajo


"Me está pasando esto?!" - se preguntó estremecido de gozo mientras los recios pechos de la fémina asaltante se aplastaban contra su pecho y ambas lenguas empezaban a restregarse con toda la pasión sexual del mundo. Y entonces notó una cierta aspereza en la lengua de la joven, como si esta se hubiese secado de pronto y adquiriese la condición de la lija.
Intentó liberar su lengua de aquella boca pero no pudo, una fuerza oculta se lo impedía. Abrió los ojos y se le heló la sangre: Era ella!!... la mismísima Parca!!... La vieja arpía de Murcia intentaba ahora moderle la boca con su dentadura de oquedades, caries y un aliento pestilente. "Te voy a follar vivo, pijo!" - y le clavó las uñas en la espalda y en el cuello hasta hacerle sangrar como un cordero sacrificado. "Ya no te me escapas, canalla, ja,ja,ja,ja!, que yo te conozco a ti, pijo!... y sabes una cosa?, tú eres peor que el gordo extremeño y el borracho canadiense juntos!, y sabes porqué?, porque tú eres un asesino!... un maldito asesino de ancianas indefensas!"
Gritó con todas sus fuerzas:
"Socorro!, socorro!, socorro!..."
Se despertó con el corazón acelerado y la calamitosa sensación de haber sufrido la peor pesadilla de su vida. Un par de hazes de luz le estaban apuntando, eran las linternas de dos peregrinos que habían acudido en su auxilio al escuchar los gritos.
"Tranquilicese, amigo, ha sido una pesadilla" - le dijo uno de ellos en tono tranquilizador.
"Y menuda pesadilla!" - pensó Don Angel Luis abriendo bien los ojos por si al cerrarlos se encontraba otra vez con el terror dentro de su saco de dormir.
"Cállense ya, que los demás queremos dormir" - le llegó una voz anónima desde el otro extremo del dormitorio.
"Dios mio, qué pesadilla más horrible!... Juro que no volveré a cenar botillo en mi vida"





( "Botillo del Bierzo", no apto para los amigos de las dietas sanas )

Desvelado como estaba, fue uno de los primeros en abandonar el albergue. Esta vez de nada le sirvió rastrear entre las sombras con la linterna porque anduvo perdido un buen rato. Tiempo después dio con la via de asfalto y caminó cuesta arriba rumbo a Foncebadón. Si algo le fastidiaba de verdad en el Camino era iniciar la etapa del día con un ascenso.



( "Foncebadón", un pueblo para la leyenda. Dicen que una jauría de perros salvajes atacaban a los peregrinos en esta zona. En Foncebadón vivió en el siglo XI el anacoreta Gaucelmo. Estaba exento de pagar impuestos por su dedicación a mejorar el Camino y la atención constante a los peregrinos )

Atravesó Foncebadón, un pueblo desierto desde hace años y en el que ahora existe un albergue. Continuó por la estrecha carretera ascendente mientras comenzaba a clarear la mañana. Del albergue de Foncebadón habían salido varios peregrinos a los que alcanzó pocos kilómetros más adelante, en la "Cruz de Ferro", parada obligatoria para hacerse las típicas fotos y dejar algo personal al pie de la legendaria cruz, aunque en este caso fuese una reproducción, ( Ver capítulo 95 ) pues las supersticiones son abundantes en el Camino.
Recordaba la ubicación de un manantial de agua fresquísima allí cerquita; descendió por un senderuco unos treinta metros y aprovechó para llenar la cantimplora. Regresó y echó una última mirada a la simbólica cruz, antes de alejarse del lugar.
Allí mismo y durante siglos, antes de que el abad Gaucelmo plantase su cruz monoteista, existió un altar dedicado al Dios Mercurio.

    

( "Cruz de Ferro" y carreterilla que continúa el Camino en dirección a Manjarín )

Tres kilómetros más adelante, descendiendo de la montaña, se encontraron la casucha albergue de los "caballeros templarios", Tomás y su gente. Lo que antes fue un pueblo habitado, ahora se reducía a unas cuantas ruínas y las piedras que sostenían el reducto de estos defensores de la fe y de los peregrinos compostelanos. Su austeridad era tal que allí no había electricidad ni agua corriente. Como albergue no era nada recomendable. Hubo peregrinos que huyeron despavoridos por la noche porque los "templarios" les despertaban para obligarles a participar en sus extravagantes rituales. Don Angel Luis pasó de largo porque no le apetecían más pesadillas.






( "Tomás el templario" posando junto a un grupo de peregrinos maduritos )

Al llegar al kilómetro 32 se internó por una pista forestal, un atajo que libra a los peregrinos de hacer unos cuantos kilómetros más por el asfalto. Ese tramo de bosque también se hace eterno, pero no tanto como la carretera.
Su meta de hoy aún no la tenía definida, podría ser El Acebo, Riego de Ambrós o Molinaseca, dependiendo de cómo se encontrase de fuerzas. De momento caminaba bien . Toda la pista forestal la hizo en solitario, pues la mayoría de los peregrinos no conocían este atajo y los "templarios" no le revelaban el "secreto" a cualquiera.




El Acebo visto desde arriba era como un pueblo de juguete con tejadillos de pizarra, y el descenso del monte al pueblo resultaba peliagudo, una trocha "rompepiernas" que requería la máxima atención y la ayuda constante del bordón.
El Acebo, pueblo pintoresco en donde los haya, cuenta con tres albergues muy bien equipados, los tres en su única calle, la que atraviesa y divide el pueblo, una calle pateada mayormente por dos tipos de animales: los humanos y las vacas.
Hizo varios kilómetros de asfalto entre El Acebo y Riego de Ambrós. Un buen número de peregrinos se quedaron en El Acebo y otros continuaron hacia Molinaseca. Estos últimos le sacaban una considerable ventaja, por lo que se encontró de pronto caminando en solitario. En un punto de la carreterilla la flecha le obligó a seguir por un sendero de montaña. Conocía el camino de otras veces y sabía que no estaba exento de riesgo, pues algunos tramos discurrían sobre despeñaderos que acojonaban lo suyo. "Joder, si te caes ahí, igual no te ven los que pasan!", se dijo con un pelín de aprensión y mucha lógica. Y al doblar un recodo del sendero hizo el descubrimiento del siglo: Ella!!
La intratable Fuensanta venía caminando desde el albergue de Foncebadón y había pedido permiso para echar una siesta en el de Riego de Ambrós. Y ahora caminaba más despacio que de costumbre por la inmediatez del precipicio.
Nadie iba por delante y nadie les seguía. Varias veces se volvió para constatarlo. Sus neuronas ya se habían activado para un nuevo acto de maldad, e incluso estaba elaborando una coartada perfecta.
Ella no sintió sus pasos, tan pendiente que iba de no caerse. El se fue acercando como un felino, procurando que el contacto de sus botazas con las piedrillas del sendero no le delatasen. Quería evitar a toda costa el enfrentamiento. La maniobra de aproximación era perfecta, pues calculó que la alcanzaría en el punto en el que el despeñadero era más profundo. Y así fue. Ella entonces notó su presencia y se giró... justo en el momento en el que él le clavaba la punta del bordón en su mochila, empujaba y...

( Continuará )

sábado, 11 de agosto de 2012

Un asesino como los demás (96)

Un infierno de verano

  Doña Purita se giró automaticamente y miró a su enemiga con ojos coléricos.
- Te has cagado!
- Quééééééé...?! - reaccionó despavorida Felisa Calvo.
- Que te has tirado un pedo, cochina!
Todas las miradas y los oídos de los clientes, las cajeras, las reponedoras y el segurata convergieron en aquella abuelita irrascible y la mujer gorda que estaba siendo objeto de su furia descontrolada.
- Te has tirado un pedo y huele fatal. No soporto a la gente sucia!
La agente Felisa Calvo trató de mantener el tipo con el aplomo y profesionalidad que requería la situación.
- Cálmese usted, Doña Purificación, yo no he hecho eso. Contrólese, por favor.
- Que me controle?!... Que me controle?!... Menudo morro que tienes, hija!... Vaya pestilencia!
- Huele fatal, tiene razón la señora - dijo un hombre calvo que cargaba con varios packs de rollos de papel higiénico y un triciclo del Real Madrid para su nieto.
- Es Doña Purificación, sí, sí, es ella, la mujer a la que persigue el asesino en serie!... - le dijo una cincuentañera con vestido estampado de flores a su septuagenario padre que iba en silla de ruedas.
Enseguida se organizó un corro de curiosos en torno a la "famosa de la tele" Doña Purita y su fétida agresora, mientras Felisa Calvo le hacía gestos a la cajera para que se diese prisa en atender a la clientela. Y Doña Purita terminó de arreglarlo:
- Es mi policía de escolta, saben ustedes?, pero cuando no está comiendo se está tirando pedos.
La paciencia de Felisa Calvo se rompió en ese momento.
- Basta ya de tonterías, Doña Purificación, compórtese como una mujer adulta!
La salida airada de la agente ofuscada crispó los ánimos de varios clientes, entre ellos el calvo del papel higiénico y el triciclo del Real Madrid.
- Compórtese usted con el debido respeto hacia la tercera edad - dijo el calvo.
- Pues vaya policía que tenemos en este país! - comentó muy aspavientosa una señora rechoncha que transportaba en su carrito un ingente número de botellas de cerveza y de vino.
- Son tan inútiles como los políticos, - dijo la cincuentañera del vestido estampado de flores, y añadió mirando al carrito: - verdad, papá?
- Hágase la calma, señores! - intentó apaciguar los ánimos el señor segurata, un cuarentón alto y desgarbado con amplia ornamentación de tatuajes y piercings y una nariz como un pimiento rojo - Pili, despacha rápido para que esto se descongestione.
Milagrosamente, Doña Purita se calmó y la agente Calvo recobró la compostura. Todo había sucedido en un decir Amén Jesús.
- Dejen pasar a ese niño, que sólo lleva una barra de pan - pidió la cajera Pili a la clientela, y avanzó ligero por entre Doña Purita, Felisa Calvo el caballero del papel higiénico y el triciclo del Real Madrid y el segurata tatuado desmadejado... un preadolescente de semblante arisco y sonrisa sádica. Nunca imaginó Manolín que una flatulencia nacida en su cuerpo menudo iba a causar estragos en un supermercado.



 ( Rebanal del Camino, hermoso pueblo leonés ente La Maragatería y El Bierzo, lugar en donde ahora duerme Don Angel Luis junto a otros personajes de esta andadura xacobea )

También en la presente ocasión se dio la circunstancia de que la guapa noruega durmiese encima de Don Angel Luis. Tardó en conciliar el sueño nuestro inquieto asesino porque se bamboleaban en su memoria los pechos admirables de la belleza vikinga. Y otra vez la vio junto a él, descendiendo sigilosa de su litera, aunque ahora no se le había caído la cruz. El corazón del viejo asesino empezó a latir con fuerza a pesar de ser un sicópata nato inmune a las emociones fuertes. La venus rubia le mostraba también su pubis rubio, no llevaba puesta la braguita!...
A unos centímetros de su cara, tan cerca que casi podía olerlo, el sexo de la caminanta más erótica de la ruta parecía decirle "cómeme!" Y entonces sucedió algo tan increible como maravilloso, la muchacha descorrió la cremallera del saco de dormir de nuestro emocionado hombre y se introdujo rapidamente en él pegándose a su cuerpo. "Me está pasando esto?" - se preguntó estremecido de gozo mientras los recios pechos de la fémina asaltante se aplastaban contra su pecho y ambas lenguas empezaban a restregarse con toda la pasión sexual del mundo.

( Continuará )

Prueba para Doña Leona (en el caso de que se pase por aquí antes de que esté publicado el seguiente capítulo)
A) Se trata de un sueño.
B) A la chica le gustan los hombres mayores.
C) Ahora aparece el chulo y tratan de chantajearle.
D) Se trata de una pesadilla.

viernes, 10 de agosto de 2012

Un asesino como los demás (95)

Relaciones imposibles


Maria Cristina - Fabio - Ubaldo

  (Coqueto teléfono en la casa marbellí en donde se esconde el fugitivo Profesor Merlíng a la espera de tiempos mejores)

Ubaldo-Merlíng recibió la peor noticia que podía recibir en ese momento.
- Tenemos un contratiempo, Ubaldo.
- Qué?
- Un contratiempo muy serio, vamos a tener que aplazar tu aparición espectacular en televisión, a no ser que quieras hacerlo sin Flabio Oriñón porque él es el problema.
- Qué me estás diciendo, tío?
- Esta mañana ha muerto de un infarto la escritora María Cristina Peñaranda, ya sabes de quién te hablo, no?
- Sí, por supuesto.
- Pues ya han empezado a afilarse los cuchillos contra Flabio. Les ha faltado tiempo a cuatro hijos de puta, los de siempre, para instrumentalizar la intervención de Flabio en la rueda de prensa de la escritora. Dicen que la mujer empezó a sentirse mal a raiz de la "brutalidad" con que la trató nuestro compañero, y que eso le ha llevado a la muerte. Y ya le comparan con los reporteros que seguían a Lady Diana en el día del accidente mortal, todo con el único objeto de desprestigiarle. Son los mismos capullos de siempre, esos que van de periodistas "serios" y aprovechan la mínima para decir que los demás sólo hacemos "periodismo basura"
- Quieres decir que Flabio Oriñón no va a entrevistarme porque su imagen la están desprestigiando esos cabrones?
- Así es, me ha llamado esta mañana para decírmelo. Lo que menos le interesa ahora es arremeter contra el anterior jefe de policía, y para apoyarte a ti sólo tiene ese camino. No dejarían de echaros mierda a los dos y perderías tú más que él. Esta es una puta guerra de audiencias, Ubaldo, tú lo sabes. Además, el polizonte está pendiente de juicio y el juez ha ordenado el secreto del sumario. Terreno resbaladizo, Ubaldo, muy resbaladizo!... Aún así, Flabio se hubiese atrevido, pero con la vieja en el otro barrio se ha fastidiado todo.
- Joder, pues sin Flabio, pero tenemos que hacerlo!... Cada minuto que pasa aumenta el peligro de que me trinquen, y entonces me encerrarán con siete candados.
- No hay otro que pueda sustituir a Flabio, desengañémonos. Has de ser tú mismo, Ubaldo, tú, como si fuese tu propio show. Tú sólo ante tu público y contra el verdugo!... Con dos cojones!
- Y con la ayuda de Dios.


 

Fuensanta - Angel Luis






( Cocido Maragato, manjar de dioses, bocado de cardenales y festín de peregrinos )

Y para hacer bien la digestión del suculento cocido maragato, pidió un carajillo de anís. "Sí, señor, no se puede pasar por Astorga sin dar cuenta de un sabrosísimo cocido maragato"
Fue a visitar el Palacio de Gaudí en donde se encontró con varios conocidos de la ruta y recibió noticias de otros. La juventud italiana había pernoctado en Villar de Mazarife y, desde allí, hicieron la etapa hasta Astorga. Los burgaleses de La Roja durmieron en Villandangos del Páramo y saltaron en autobús a Astorga porque la señora sufría fuertes dolores de espalda. Las maestras bilbaínas vinieron con la exclusiva de una noticia de la que habían sido testigas: el gordo de Badajoz sufrió un esguince bajando a San Justo de la Vega y se lo tuvo que llevar una ambulancia. "Es la maldición de la bruja zarrapastrosa", pensó para sí Don Angel Luis.



                                                     
( Palacio Gaudí de Astorga, obra del genial Antoni Gaudí, lugar digno de visitarse )

Dentro de un par de días iba a pasar por la "Cruz de Ferro", en la zona montañosa más alta del Camino de Santiago, pero ahora la Cruz de Ferro estaba aquí, en el Palacio Gaudí, la genuina cruz de Gaucelmo. La que ven los peregrinos en la inmediaciones del Monte Irago es una réplica, pues en tal sitio sería muy fácil que la robase.
Aquella noche durmió en el albergue de sopotocientas literas de Astorga. Al salir del albergue caminó a oscuras la primera media hora, como los días anteriores. En Santa Catalina de Somoza paró a repostar en el barecito propiedad del hospitalero de uno de los dos albergues, un hombre de amena conversación y muy conocedor de la historia de La Maragatería. Se comió un bocadillo de queso acompañado de una cañita de vino de la tierra. Disfrutó de una buena lección de historia y del buen yantar y beber.


  (Entrada a Santa Catalina de Somoza y calle central en donde se encuentra el barecito donde acaba de repostar nuestro amigo. Abajo: imágenes típicas de maragatos )



        

Entre Santa Catalina de Somoza y El Ganso adelantó a algunas tortugas y él fue adelantado por muchos correcaminos. Su ritmo era el apropiado para su edad, despacito pero seguro. El sol pegaba fuerte y no había una sombra para protegerse. Le adelantó el alborozado grupo de italianas e italianos y tras ellos otro contingente de brasileños y brasileñas, igualmente exultantes de juventud. La visión del cuerpo casi desnudo de la venus noruega estaba reviviendo en él antiguas fogosidades de sus tiempos de macho en ejercicio pleno. Se fueron sus ojos y todo su espíritu tras las nalgas de las voluptuosas brasileñas, tras su culos bamboleantes cubiertos de minishorts y sostenidos por piernas morenazas y jamonazas. E hízose una patética reflexión: "Qué diferencia más grande la que hay entre estos cuerpos y los de las viejas que yo liquido!... Hay que ver como se deteriora el cuerpo humano en el poco tiempo que dura una vida!"
Un par de kilómetros antes de llegar a El Ganso sintió el incordio de una ampolla cerca de la planta del pie derecho y se sentó en una piedra grande, ligeramente plana, que vio a un lado del camino. Se quitó los calcetines de ese pie y extrajo de uno de los compartimentos de la mochila lo necesario para la cura. Pinchó la ampolla con una jeringuilla vaciándola de agüilla y aplicó el betadine. Y estando entregado a esta labor se le apareció su mosca cojonera.
- Hoy sí que hace calor, pijo... Vaya, tiene una ampolla, no?..., pues nada, a curarla, a curarla!... Ayer no le vi, pero claro, era mucha la gente que había en Astorga. Pues por ahí atrás vienen por lo menos un centenar. A la gente le gusta el turismo barato, pijo, aunque haya que sudar la gota gorda y jorobarse con las ampollas. Sabe usted si habrá misa esta tarde en Rabanal del Camino?
Y, para su sorpresa, la muy hija de puta se sentó en la piedra junto a él, rozándole el muslo con su famélico muslo.
Pasó el grupo de maestras bilbaínas y les sonrieron de una manera que a Don Angel Luis se le antojó un tanto burlona.
"Lo que me faltaba ya, que la gente se piense que me he liado con este espantajo!"
Se incorporó bruscamente y vociferó:
- Señora, vayase!, siga su camino!
- Oiga, qué le ocurre?..., por qué se enfada conmigo, pijo?
- Porque tengo ganas de cagar y aquí no hay puto árbol para ocultarme. Venga, márchese!... Arreando!


Doña Purita - Felisa Calvo

   ( En este establecimiento se encuentran Doña Purita y su incómodo "ángel guardian" cuando está a punto de montarse un pifostio. Ay, las relaciones entre los bichos humanos son tan difíciles! )

Doña Purita hacía cola ante la caja del supermercado y tras ella su guardaespaldas felisa Calvo. La relación entre ambas mujeres no había mejorado nada, peor aún: se odiaban más que ayer pero menos que mañana, y sí tenían que hablarse lo hacían con monosílabos.
Doña Purita se giró automáticamente y miró a su enemiga con ojos coléricos.
- Te has cagado!
- Quééééééé...?!!! - reaccionó despavorida Felisa Calvo.
- Que te has tirado un pedo, cochina!

( Continuará )