En el capítulo anterior y celebrando que el culebrón estrena capítulos de tres dígitos, dos personajes les han hablado a dos lectores. Dejé los tres restantes para el capítulo presente porque el de ayer se me estaba haciendo largo y porque ahora también tengo la cabeza llena de bañistas, playas, bikinis, helados y todos esos elementos que sirven para crear relatos veraniegos con destino al concurso de la Comunidad de Blogs. Ustedes disculpen.
Flabio Oriñón se dirige al señor director del Periódico del Prat
( Redacción de El Periódico del Prat )Hola, colega!... Bueno, perdona que así, a bote pronto, te tutée y que cometa la osadía de llamarte colega, cuando tú, o usted, eres todo un director de prensa digital y yo sólo un freelance, eso sí, el mejor en lo mio. El hecho de que te haya elegido como mi lector favorito es porque me dedicaste unas palabras que me emocionaron, dijiste que te gustaría tenerme como periodista en El Periódico del Prat. Ojalá pudiese cumplir ese sueño, señor director, pero ya sabes que vivimos en mundos distintos, yo no he nacido en el tuyo ni tú en el mio, aunque en la ficción se consigue lo imposible y quién sabe si ese "otro" Periódico del Prat que aparece en algunos capítulos del novelón me sorprende un día con una buena oferta de trabajo.
Bueno, de momente tengo que pasar un poco desapercibido, ya lo sabes, los canallas de la prensa "seria" me acusan nada menos que de haber llevado a la tumba a la escritora mentirosa, y todo porque le ha debido parecer divertida la situación al borde que escribe esto, un tío que no es más gilipollas porque no se entrena, y literariamente tan mediocre como la escritora difunta.
Arriba el Prat, Señor Director!
Tu amigo y colega...
Flabio Oriñón Guriezo, periodista.
"Rompetechos" se dirige a Don Agustín.

Viva la República, tronco!... La hostia, que envidia me dais tú y tu camión!... Yo no tengo un duro para comprarme un buga, tío, y ahora peor que nunca porque estoy en busca y captura, pero de vez en cuando levanto un cochecito de esos de los ricos, o una moto guapa, los "expropio" para un ratillo y me doy mis buenos voltios por esas carreteras de Dios y de la Guardia Civil de Tráfico. Hay que ver lo que joden los picoletos, verdad, Agustín?... Al cabronazo del Borbón no le echaban ninguna multa cuando andaba vacilando en moto por ahí, como un macarra a lo Easy Rider.
Venga, Agustín, majete, que tengas buenos portes y te vaya todo muy guay en la vida. Dale un beso de mi parte al camión.
Tu amigo volantista...
Bernardino Miranda Orejón "Rompetechos", el evadido de la Justicia más dicharachero y mejor piloto del mundo mundial, mejor incluso que los cantamañanas que corren en el circuito de Valencia.
Don Angel Luis se dirige a Doña Inmaculada.
Yo no sé si usted me aborrece o me aprecia, Doña Inmaculada, supongo que todo dependerá de si le gusta o no la forma en que me presenta el autor. Hay que reconocer que soy el prota y que si dejo de asesinar se acaba el novelón, por lo cual algún atractivo debo tener, aunque sea simplemente el de servir de motor para que esta máquina morbosa no se pare.
Me ha gustado verla en sus fotos de caminanta por el mundo, Doña Inmaculada. Yo también soy un viajero nato, ya lo sabe, y es posible que el autor me haga viajar más veces. Los viajeros somos gente curiosa que sabemos saborear la vida y estudiar a nuestros semejantes y sus costumbres. Usted es una mujer curiosa que lo mismo disfruta moviéndose por tierras lejanas que intentando saber cosas de algún conocido de facebook. Pero no se fie de las apariencias porque la gente se crea un personaje en Internet que no tiene que ver con la realidad. Le voy a contar un secreto: yo soy el alter ego del autor, un simple monigote literario al que utiliza para expresar sus ansias asesinas. El es el verdadero asesino, se lo juro. Si algún día se investiga a fondo se descubrirá que muchos horrendos crímenes no resueltos son obra suya. O, si lo prefiere, denúnciele usted ahora mismo, y así me evita a mí seguir matando ancianas. Pobrecillas!... Y, por supuesto, que lo encierren en una cárcel en donde no haya bolígrafos, papeles ni ordenadores.
Buen Camino, compañera y amiga peregrina!
Angel Luis Alegre Santaflauta, maestro jubilado y asesino para agradar a mi difunta esposa Rosita.
( El autor declina cualquier responsabilidad en lo concerniente a las opiniones o acusaciones vertidas por los personajes )
( Continuará )











