viernes, 24 de febrero de 2012

Un puto infierno

A surviving inmate at the National Prison of Comayagua is escorted out of the building.


Una buena forma de empezar este post es recurriendo a esa frase tan trillada de "el que no se consuela es porque no quiere", aunque, en cuanto lean lo que voy a escribir, tal frasecita les parecerá de un sarcasmo hiriente. Y si digo que, en comparación con los paises de los que voy a hablar, España y Europa entera gozan del más maravilloso estado de bienestar social y de la más boyante economía, el sarcasmo ya es repugnante. Pero es la puta verdad (Aquí suena mejor "puta" que "pura", porque esos países viven, malviven, sufren un puteamiento extremo) Centroamérica lleva camino de convertirse en otra Somalia. Esta es la conclusión a la que he llegado después de leer varios días en la prensa los comentarios "alrededor" del monstruoso incendio en Honduras, en una cárcel de Honduras, en una cárcel con miles de parias hacinados.

Pobreza y narcotráfico, corrupción absoluta: Honduras, Guatemala y El Salvador. Sólo en Honduras hubo 6.236 asesinatos el año pasado (asesinatos en la calle, a plena luz del día) más que en Siria en el mismo período de tiempo, y eso que los sirios están guerreando.

82 homicidios por cada 100.000 habitantes (En Madrid 1 por 100.000) El presidente de Guatemala propone "mano dura" por un lado y "despenalización de las drogas" por otro para intentar frenar la escalada sangrienta.

Otra cifra escalofriante: En 2.010, en Guatemala, hubo sólo 3,5 condenas por cada 100 homicidios. Matar es fácil y barato. Y la policía tolera e incluso colabora. Los salarios de la policía son tan bajos que la situación les arrastra a convertirse en criminales.

Y esto no es todo. La zona es altamente sísmica, los terremotos y las inundaciones están al orden del día. Y ahora otra novedad: La región comienza a afrontar las consecuencias del cambio climático con hambrunas por culpa de la sequía. Centroamérica ha sufrido en 40 años pérdidas de 30.000 millones de dolares por los desastres naturales, provocando decenas de miles de muertos y millones de desplazados.

Señores de la Iglesia, aquí sí que hay un infierno de verdad, y los demonios son - aparte de los terremotos - los narcotraficantes, los políticos ineptos y ustedes mismos, que sólo luchan contra los anticonceptivos y el aborto.

2 comentarios:

  1. Ha pasado muchísimo tiempo desde la colonización, no me salga usted con cosas de Fidel Castro, Señor Director, je, je!

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